Maestros de la CNTE realizaron nuevas movilizaciones este martes en el sur de la capital, provocando afectaciones viales, cierres en el Tren Ligero y un fuerte operativo de seguridad rumbo al Estadio Ciudad de México.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvió a tomar las calles de la Ciudad de México este martes 9 de junio con una movilización que se desarrolló sobre calzada de Tlalpan en dirección al sur de la capital.
El contingente de docentes avanzó con la intención de acercarse al Estadio Ciudad de México, anteriormente conocido como Estadio Azteca, a tan solo unos días de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, lo que generó una importante movilización de cuerpos de seguridad y nuevas complicaciones para miles de automovilistas.
Desde tempranas horas, autoridades desplegaron un operativo en la zona del Hotel Real del Sur, ubicado entre División del Norte y calzada de Tlalpan. En el lugar fueron colocadas dovelas de concreto, vehículos de carga y decenas de elementos antimotines con el objetivo de contener el avance de los manifestantes.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó que la concentración principal se registró en las inmediaciones de la estación Tasqueña de la Línea 2 del Metro, provocando cierres a la circulación y afectaciones en uno de los principales corredores viales del sur de la ciudad.
Como consecuencia de las protestas, se reportó el cierre de circulación sobre calzada de Tlalpan con dirección al sur a la altura de Taxqueña. Además, fueron suspendidas temporalmente las operaciones en las estaciones Tasqueña, El Vergel, Huipulco y Estadio Azteca del Tren Ligero, afectando la movilidad de cientos de usuarios.
Ante esta situación, las autoridades recomendaron utilizar rutas alternas como División del Norte, Río Churubusco, así como los Ejes 7 y 8 Sur para evitar las zonas de conflicto.
La movilización forma parte de la jornada de protestas que la CNTE mantiene desde principios de junio para exigir la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, una reforma impulsada durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón que modificó el sistema de pensiones de los trabajadores al servicio del Estado.
Antes de dicha reforma, los empleados públicos se encontraban bajo un esquema solidario en el que los trabajadores activos financiaban las jubilaciones de quienes ya habían concluido su vida laboral. Sin embargo, con la nueva legislación se implementó un modelo basado en cuentas individuales administradas por las Afores, similar al utilizado por los trabajadores afiliados al IMSS.
La CNTE sostiene que este sistema reducirá significativamente las pensiones futuras de los trabajadores y acusa a las administradoras privadas de beneficiarse con los ahorros de los empleados públicos. Por ello, el magisterio disidente exige regresar al esquema anterior y eliminar el modelo actual de cuentas individuales.
Por su parte, funcionarios federales han defendido la permanencia de la reforma argumentando que el antiguo sistema resultaba financieramente insostenible. Entre ellos, Carlos Ramírez, extitular de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), afirmó que revertir la Ley del ISSSTE de 2007 tendría un costo estimado superior a los 7 billones de pesos, equivalente a cerca del 20% del Producto Interno Bruto del país.
Mientras continúan las negociaciones entre el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y los representantes de la CNTE, las movilizaciones siguen generando afectaciones en distintos puntos de la capital, particularmente en las zonas cercanas a las sedes que recibirán actividades relacionadas con el Mundial 2026.




