El cantautor Silvio Rodríguez generó debate internacional al afirmar que defendería a Cuba incluso con un arma, en medio de tensiones con Estados Unidos tras declaraciones de Donald Trump.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez volvió a colocarse en el centro de la conversación internacional tras emitir un mensaje en el que aseguró que estaría dispuesto a tomar las armas para defender a Cuba ante una eventual agresión de Estados Unidos.
La declaración surge en un contexto de creciente tensión política, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara recientemente que podría tener el “honor” de “tomar Cuba en alguna forma”, lo que generó reacciones inmediatas tanto en el ámbito político como social.
Ante este escenario, el trovador de 79 años publicó en su blog personal “Segunda cita” un mensaje contundente en el que dejó clara su postura frente a una posible intervención.
“Exijo mi AKM, si se lanzan. Y conste que lo digo muy en serio”, escribió el artista, en referencia al fusil Kaláshnikov, subrayando que su posicionamiento no es simbólico, sino una postura firme ante un posible conflicto.
El pronunciamiento del músico ocurre en un momento complejo para la isla, que enfrenta una crisis económica y energética, agravada por sanciones y restricciones externas, lo que ha intensificado la relación con Washington en las últimas semanas.
A lo largo de su trayectoria, Rodríguez ha sido una figura emblemática de la música latinoamericana y un defensor constante de la soberanía cubana, aunque en diversas ocasiones ha señalado que no se considera enemigo del pueblo estadounidense.
En intervenciones recientes, el artista explicó que su postura responde a una convicción personal más que a protagonismo mediático. Según ha expresado, vivir en Cuba implica asumir una posición política, y ante una amenaza externa actuaría como cualquier ciudadano.
El mensaje coincide con declaraciones del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, quien advirtió que cualquier agresión contra la isla enfrentaría una fuerte resistencia por parte del país.
Mientras tanto, la situación mantiene la atención internacional, en un escenario donde, pese al aumento del discurso político, no existen señales concretas de una intervención militar directa.




