Según la carpeta de investigación obtenida por el medio periodístico La Silla Rota sobre el asesinato de Leonardo Avendaño, el sacerdote Francico Javier, quien está en prisión preventiva, habría estrangulad a Avendaño como parte de un juego.
De acuerdo con el expediente, el joven ultimado no presenta señales de violencia, además de las marcas de asfixia, tampoco tiene señales de haber intentado defenderse, esto de acuerdo con la información revelada por Sandra Romandía.
El crimen habría ocurrido en el hogar del párroco, en donde Leonardo dijo que pasaría la noche.
Por otro lado, las parejas masculinas del párroco Francisco Javier, detallaron a las autoridades que participan en la investigación, que al padre le gustaba practicar este juego de asfixia, aunque en la carpeta no se asegura que Leonardo fuera pareja de Francisco Javier.
Las personas que han practicado este juego, detallan sensaciones placenteras, debido a que el cerebro libera endorfinas en el hipotálamo ante la hipoxia.
Este juego deja momentáneamente al cerebro sin oxígeno y puede causar daños irreversibles en las células cerebrales, causando pérdida de memoria a corto plazo, dificultad para concentrarse, muerte de neuronas, daño cerebral e incluso la muerte.




