Ximena Pichel, la modelo agresora de un policía en CDMX, acumula deudas en su residencia y multas de tránsito, mientras crece la presión legal por el caso de discriminación.
La polémica alrededor de Ximena Pichel, la modelo mexicano-argentina viralizada como «Lady Racista» tras agredir a un policía de tránsito en la colonia Condesa, escaló este martes con nuevos señalamientos: habitantes de un exclusivo edificio en Santa Fe la acusan de adeudar $147,000 pesos en mantenimiento y $10,000 en multas viales, según reveló el periodista Carlos Jiménez.
Deudas y privilegios en riesgo
Vecinos del inmueble donde reside Pichel confirmaron que, debido a la deuda, se le restringió el acceso a áreas comunes como alberca y gimnasio. La modelo —que se presenta como cantante en TikTok y trabajó como hostess en restaurantes de lujo— también enfrenta críticas por su Mercedes-Benz (placas PVX-606-B), el mismo involucrado en el incidente del parquímetro evadido que derivó en sus insultos racistas.
El video que desató el escándalo
En las imágenes difundidas el sábado, Pichel y sus hijos llamaron «indios» a los agentes que intentaban inmovilizar su auto. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó que el policía agredido ya presentó denuncia ante la Fiscalía de CDMX y el COPRED por discriminación, delito que en la capital puede castigarse con hasta 3 años de prisión.
Antecedentes y silencio
Pichel, quien participó en la telenovela «Entre el amor y el deseo» (TV Azteca, 2010), borró sus redes tras la controversia y solo escribió: «Tengo el video completo», sin disculparse. Mientras, usuarios exigen consecuencias legales, aunque el delito de ultrajes a autoridades fue eliminado en 2016.
Hasta ahora, la modelo no ha respondido a las acusaciones de deudas ni a las demandas por discriminación. El caso sigue en investigación, con el agente recibiendo apoyo psicológico y jurídico.
Contexto legal:
- Artículo 206 del Código Penal de CDMX: Discriminación con pena de 1 a 3 años.
- Multas viales: Su auto acumula infracciones no pagadas.
Mientras tanto, el edificio en Santa Fe evalúa acciones legales para cobrar la deuda, en un giro irónico para quien exhibió clasismo en plena vía pública.




