El diminuto espacio ofrece cama, televisión y hasta baño… pero apenas permite moverse.
Un insólito video se volvió viral en TikTok, luego de que dos viajeras mostraran el “departamento” que rentaron durante su estancia en China por solo 8 yuanes la noche, es decir, menos de un dólar. El anuncio prometía servicios básicos, pero al llegar descubrieron que el espacio tenía apenas 30 centímetros de ancho, lo que hacía casi imposible moverse dentro.
El precio de este alojamiento equivale a unos 20.65 pesos mexicanos por noche. En caso de quedarse un mes completo (31 noches), el costo total sería de 248 yuanes, aproximadamente 640 pesos mexicanos.
Un cuarto tan angosto como un pasillo
En su video, las jóvenes mostraron todo el “departamento”, el cual incluía:
- Una cama sumamente estrecha, del tamaño exacto del pasillo.
- Una televisión instalada horizontalmente para poder caber en el espacio.
- La mitad de un inodoro, aparentemente compartido con la habitación contigua.
- Una mesa plegable montada directamente sobre el inodoro.
Aunque el anuncio ofrecía “funcionalidad”, el cuarto era tan reducido que pocas cosas podían hacerse dentro. Entre las fallas que mostraron en el clip:
- Al intentar extender la mesa plegable, sus propios cuerpos impedían abrirla.
- Una cazuela de metal quedó atorada entre las paredes.
- Una caja de pizza casi no pudo entrar por la puerta debido al ancho del pasillo.
El material generó miles de comentarios sorprendidos por lo extremo del espacio y por tratarse de uno de los alojamientos más pequeños y baratos que muchos usuarios habían visto.
Contexto inmobiliario en China
El fenómeno ocurre en un país donde, desde los años noventa, el mercado inmobiliario registró un crecimiento acelerado. Aunque partió de precios muy bajos, el aumento sostenido de la economía alimentó la idea de estabilidad, pese a que diversos indicadores mostraban riesgos: precios desbordados en ciudades principales, alto endeudamiento de los hogares y desigualdad que incentivó la compra de múltiples viviendas, según análisis de la Fundación Monetaria Internacional.
El peculiar alojamiento volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la falta de espacios accesibles y las condiciones extremas que algunos propietarios ofrecen para aprovechar la demanda.




