La actriz veracruzana aseguró que es momento de contar historias propias para contrarrestar la narrativa negativa sobre el país, mientras el Gobierno federal anunció un crédito fiscal de hasta 30% para producciones nacionales.
Frente a lo que calificó como una “imagen errónea” que se ha construido sobre México en el extranjero —incluidos señalamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump— la actriz y productora Salma Hayek alzó la voz para defender al país y subrayar que es momento de contar nuestras propias historias.
Durante un acto encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, donde se anunciaron incentivos fiscales para fortalecer la industria cinematográfica y audiovisual, la intérprete veracruzana sostuvo que el cine es una herramienta poderosa para mostrar “lo que realmente es México y no lo que les están vendiendo”.
El nuevo esquema contempla un crédito fiscal en el ISR de hasta 30% para producciones que acrediten al menos 70% de proveeduría nacional y no superen los 40 millones de pesos por proyecto. La medida será publicada en el Diario Oficial de la Federación y busca atraer inversión, generar empleos y consolidar a México como destino competitivo para filmaciones.
Hayek reconoció la visión de la presidenta al entender el impacto económico y simbólico que representa fortalecer al cine nacional. “Es importantísimo cuando estamos siendo atacados moralmente y nuestra imagen está siendo representada de una forma completamente errónea”, afirmó.
La actriz recordó que en el pasado enfrentó obstáculos para filmar en México. “Cuando quise hacer mi película aquí no podía conseguir el dinero; me lo daban si me iba a cualquier otra parte, menos México. Quizá lo que no teníamos era esta Presidenta”, dijo.
Originaria de Veracruz, Hayek aseguró que el talento mexicano —frente y detrás de cámaras— no tiene comparación. “No hay país en el mundo que tenga la diversidad ecológica, la belleza y la capacidad artística que tenemos. Yo creo que nadie puede competir con nosotros”, expresó.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la trayectoria de la actriz, nominada al Oscar en 2003 por su papel en Frida, y agradeció su defensa constante de los mexicanos en Estados Unidos. “Todos admiramos a Salma por poner a México en alto”, señaló. Incluso subrayó que, sin esa película, la figura de Frida Kahlo quizá no tendría el reconocimiento global que hoy posee.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó que el incentivo aplicará a largometrajes, series de ficción, documentales, proyectos de animación, efectos especiales y posproducción, siempre que exista participación de una casa productora mexicana y que la mayor parte del gasto se realice en territorio nacional.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador, respaldó el diseño del mecanismo, mientras que la productora Inna Payánaseguró que cada peso invertido puede generar entre tres y nueve unidades de actividad económica, con impacto en empleos, infraestructura y desarrollo tecnológico.
El evento reunió a figuras como María Rojo, Jesús Ochoa, Arcelia Ramírez, Dolores Heredia y José María Yazpik, además de representantes del sector turístico y cultural.
Más allá de la política fiscal, el mensaje central fue claro: el cine no solo es una industria, también es una herramienta de identidad, orgullo y soberanía cultural. En palabras de Hayek, es momento de que México tome el control de su narrativa y le diga al mundo quién es realmente.




