Las protestas dejaron alrededor de 400 detenidos, personas heridas, comercios saqueados e incendios en distintas ciudades, mientras el gobierno busca aprobar un ajuste fiscal de 54 mil millones de euros.
Francia enfrenta una jornada de disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, en medio del descontento por el encarecimiento de la vida, el deterioro de los servicios públicos y los recortes presupuestarios impulsados por el gobierno.
Las movilizaciones reunieron a los llamados chalecos amarillos, estudiantes de liceos, sindicatos y otros colectivos. Aunque las protestas también incluyeron manifestaciones pacíficas contra el aumento de los precios del combustible, en varias ciudades se registraron saqueos, incendios y daños a edificios públicos.
Ante los hechos, el presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que las personas responsables de los actos violentos serán perseguidas y castigadas.
¿Por qué hay protestas violentas en Francia?
Entre los principales motivos de las movilizaciones se encuentran el aumento del costo de vida, las exigencias de mejores condiciones en los liceos y el rechazo a un fuerte ajuste fiscal que busca sanear las finanzas públicas.
El incremento de los precios ha generado inconformidad entre sectores de la población que consideran que sus ingresos ya no son suficientes para cubrir sus gastos cotidianos.
“A finales de mes ya no me queda nada, los precios suben, pero los salarios no. No podemos más, nos ahogamos”, denunció un manifestante identificado como Franck.
La movilización ocurre mientras el gobierno busca aprobar el presupuesto para 2027, que contempla un ajuste fiscal de 54 mil millones de euros para sanear las arcas públicas.
Saqueos, incendios y enfrentamientos en varias ciudades
Los disturbios se extendieron por distintos puntos del país. En París, los enfrentamientos con la policía estuvieron acompañados de incendios de papeleras y automóviles, además de saqueos de comercios en calles del centro.
Las autoridades desplegaron unidades antidisturbios para contener los incidentes y responder a los enfrentamientos con los manifestantes.
En Marsella y Lille, algunos participantes ingresaron a los ayuntamientos. En Marsella, además, derribaron un busto de Marianne, figura que simboliza a la República Francesa.
En Limoges se reportó un incendio durante la noche, mientras que en Saint-Étienne un manifestante perdió una mano tras la explosión de una granada lanzada por las fuerzas de seguridad.
El balance inicial de las autoridades situó en aproximadamente 400 el número de personas detenidas durante los incidentes.
Macron advierte que los responsables serán castigados
Tras los episodios de violencia, Emmanuel Macron se pronunció en su cuenta oficial de X y afirmó que quienes participaron en los ataques contra edificios públicos y establecimientos comerciales deberán responder ante las autoridades.
“Quienes han destrozado, atacado tanto prefecturas como comercios, saqueado incluso nuestros ayuntamientos serán perseguidos y castigados”, declaró el mandatario.
Macron sostuvo que no hay lugar para la violencia en Francia, en referencia a los daños registrados durante las manifestaciones.
Las protestas se desarrollan en un contexto de tensión social por el costo de vida y las decisiones fiscales del gobierno, mientras las autoridades enfrentan el desafío de contener los disturbios y avanzar en la aprobación del presupuesto para 2027.




