Siete menores fueron hospitalizados en Huauchinango después de consumir tamales; una niña de 10 años presentó convulsiones y dio positivo a fentanilo, por lo que continúa bajo observación médica.
Una niña de 10 años resultó positiva a fentanilo luego de consumir tamales en el municipio de Huauchinango, hecho que derivó en la hospitalización de siete menores de entre 2 y 11 años de edad.
De acuerdo con el reporte oficial, los niños fueron trasladados al Hospital General de Huauchinango tras presentar síntomas como vómito, deshidratación, desorientación y, en el caso de la menor de 10 años, convulsiones.
Los estudios toxicológicos practicados por el hospital confirmaron que la niña dio positivo a fentanilo, un opioide sintético altamente potente. Actualmente permanece bajo observación médica, mientras que los otros seis menores fueron dados de alta luego de mostrar mejoría en su estado de salud.
Ante lo ocurrido, la Fiscalía General del Estado de Puebla abrió una carpeta de investigación para determinar cómo llegó la sustancia a los alimentos y esclarecer las causas de la intoxicación.
De manera paralela, autoridades sanitarias analizan si la posible contaminación ocurrió durante la preparación, distribución o venta de los tamales. Se realizan diligencias para confirmar la presencia de la sustancia en los alimentos y para identificar a los responsables del incidente, que ha generado preocupación entre vecinos de la colonia El Potro, donde ocurrieron los hechos.

Qué es el fentanilo y cuáles son sus riesgos
El fentanilo es un opioide sintético hasta 50 veces más fuerte que la morfina. En el ámbito médico se utiliza para tratar dolor intenso bajo estricta supervisión; sin embargo, su consumo no controlado puede provocar consecuencias graves, incluso la muerte.
Entre los efectos inmediatos se encuentran la sedación profunda, mareos, confusión, náuseas, vómitos, pupilas contraídas y, sobre todo, depresión respiratoria, que puede resultar mortal.
En el caso de los niños, el riesgo es mayor. Dosis mínimas pueden desencadenar convulsiones, paro respiratorio o daño cerebral. La intoxicación puede ocurrir por ingestión, inhalación o contacto con superficies contaminadas.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el caso y determinar responsabilidades, mientras la menor afectada permanece bajo vigilancia médica.




