La CFE impulsa un plan de sustitución de electrodomésticos dirigido a familias vulnerables, con el objetivo de reducir el consumo eléctrico y bajar el costo del recibo de luz.
En 2026, la Comisión Federal de Electricidad reforzó su estrategia para apoyar la economía familiar mediante un programa de sustitución de electrodomésticos. La iniciativa contempla la entrega de refrigeradores y lavadoras de alta eficiencia energética para disminuir el consumo de electricidad en los hogares mexicanos.
El objetivo no solo es aliviar el gasto mensual en el recibo de luz, sino también fomentar el uso de tecnología más sustentable y reducir la presión sobre la red eléctrica nacional.
¿Quiénes pueden acceder al apoyo?
El programa está dirigido a usuarios domésticos que se encuentren bajo el esquema de tarifas residenciales y vivan en zonas con condiciones socioeconómicas vulnerables.
La CFE dará prioridad a:
• Familias con bajos ingresos comprobables.
• Hogares que utilicen equipos antiguos de alto consumo energético.
• Personas inscritas en programas sociales relacionados con el sector eléctrico.
Requisitos para registrarse en 2026
Quienes deseen formar parte del padrón de beneficiarios deberán cumplir con ciertos lineamientos básicos:
• Ser titular del servicio y contar con contrato vigente sin adeudos.
• Presentar identificación oficial, como INE o pasaporte vigente.
• Entregar comprobante de domicilio que coincida con el contrato eléctrico.
• Permitir la revisión del historial de consumo para evaluar la viabilidad del apoyo.
• En algunos casos, comprobar que el electrodoméstico actual tenga más de 10 años de uso.
Beneficios: ahorro y menor impacto ambiental
Más allá de la entrega de aparatos, el plan busca modernizar la infraestructura doméstica en el país. Los equipos incluidos cuentan con certificaciones de bajo consumo, lo que se traduce en ventajas directas para los usuarios.
Una lavadora moderna puede utilizar hasta 40% menos energía que modelos antiguos, lo que representa un ahorro significativo a mediano y largo plazo.
Además, al disminuir la demanda eléctrica, también se reduce la huella de carbono, contribuyendo a un entorno más limpio y eficiente para las próximas generaciones.




