De 85 productos analizados, solo uno no cumplió con la norma de etiquetado; aunque no representa un riesgo a la salud, fue señalado por posible publicidad engañosa.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizó un estudio a 85 productos ultrapasteurizados disponibles en el mercado mexicano, entre los que se incluyen leches enteras, descremadas, deslactosadas y productos combinados con grasa vegetal. Tras los análisis, la dependencia concluyó que solo uno de ellos no cumplió con la norma de etiquetado, por lo que recomendó no consumirlo hasta nuevo aviso.
De acuerdo con la Revista del Consumidor de septiembre, el producto señalado fue LactiLac, una bebida láctea con grasa vegetal ultrapasteurizada y adicionada con vitaminas A y D, que se comercializa en tiendas 3B de todo el país.
Según Profeco:
“La denominación del siguiente producto es incorrecta, ya que indica en su etiquetado bebida láctea con grasa vegetal ultrapasteurizada; sin embargo, por sus características, podría ser una imitación de producto lácteo combinado con grasa vegetal.”
La dependencia explicó que el problema radica en la etiqueta engañosa, ya que el producto podría hacer creer al consumidor que se trata de una leche, cuando en realidad es una imitación de producto lácteo. Aunque aclaró que no representa un riesgo para la salud, sí constituye una falta a la normatividad comercial y deberá ser corregida por la empresa productora.
Durante el análisis, Profeco verificó que todas las marcas cumplieran con los requisitos establecidos en la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que regula el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados. La dependencia confirmó que todas las demás marcas cumplieron con los parámetros de contenido neto, proteína, grasa, caseína, lactosa y sólidos no grasos.

Para evitar confusiones al comprar productos lácteos, Profeco emitió las siguientes recomendaciones:
- Leer las etiquetas: identificar si el producto es leche o una bebida con grasa vegetal, revisar su fecha de caducidad y el estado del envase.
- Revisar la tabla nutrimental: elegir el producto que se adapte mejor a las necesidades de cada consumidor.
- Refrigerar adecuadamente: mantener el producto tapado y frío una vez abierto.
- Controlar el consumo de azúcares: especialmente en personas con diabetes, previa consulta con su médico.
La dependencia reiteró su compromiso de proteger los derechos de los consumidores y llamó a las empresas a mantener la transparencia en sus etiquetas para evitar confusiones que afecten la confianza del público.




