A semanas del Día de Muertos, los floricultores enfrentan dificultades para vender sus cosechas, mientras la contaminación y los bajos precios de las flores importadas amenazan su inversión.
Los productores de cempasúchil de Xochimilco atraviesan una temporada complicada en 2026. A pocas semanas del Día de Muertos, la competencia de flores importadas, los bloqueos viales y los problemas de contaminación amenazan la venta de sus cosechas y ponen en riesgo los ingresos de cientos de familias que dependen de esta actividad.
Los floricultores de Xochimilco y Milpa Alta han pedido a los consumidores priorizar la compra de flores cultivadas en la región, donde la producción tradicional representa tanto una fuente de empleo como parte de la identidad cultural de la Ciudad de México.
En San Gregorio Atlapulco, algunos productores aseguran que han invertido entre 40 mil y 50 mil pesos para sacar adelante sus cultivos, aunque las operaciones de mayor escala pueden alcanzar los 200 mil pesos.
“Nosotros como productores, como campesinos, nada más dependemos de esto, no tenemos otra fuente de ingresos”, expresó uno de los afectados por los bloqueos.
¿Por qué el cempasúchil de Xochimilco está en riesgo?
Uno de los principales problemas es la competencia de las flores ornamentales importadas, conocidas popularmente como cempasúchil chino o Marigold, además de las alternativas artificiales que se comercializan a precios más bajos en mercados y puestos ambulantes.
Mientras una guirnalda de plástico puede costar entre 60 y 150 pesos, algunas ofertas de cempasúchil importado llegan a cuatro macetas por 100 pesos, precios que dificultan la competencia para quienes producen flores naturales en las chinampas.
Otra preocupación es la dependencia de semillas importadas para cultivar determinadas variedades ornamentales. Según los productores, algunas de estas flores no permiten obtener semillas viables para reproducirlas, por lo que deben comprarlas nuevamente cada temporada.
A estos factores se suman los problemas ambientales. Los floricultores han reportado afectaciones por inundaciones con aguas negras y lodo, que pueden dañar los cultivos, deteriorar las condiciones del suelo y complicar el acceso a las parcelas.
Las consecuencias se reflejan en mayores costos de producción y dificultades para mantener la calidad de las flores que llegan al mercado.
Bloqueos y tráfico impiden vender las cosechas
La movilidad se ha convertido en otro obstáculo para los productores, particularmente en zonas como San Gregorio Atlapulco, donde los cierres viales han dificultado el traslado de mercancías durante una de las temporadas de mayor demanda.
“Ahorita no han venido, ¿por qué? Porque está cerrado”, relató un productor al explicar cómo los bloqueos han afectado la llegada de compradores.
El problema es especialmente delicado porque el cempasúchil debe comercializarse en un periodo específico. Si los floricultores no consiguen sacar sus productos a tiempo, pueden perder buena parte de los ingresos necesarios para recuperar la inversión realizada durante meses.
La situación también ha afectado a otras actividades económicas de la zona. Organizadores de la Feria Nacional del Mole reportaron pérdidas superiores al 90%, equivalentes a cerca de 45 millones de pesos, debido a los problemas relacionados con los bloqueos.
¿Cómo influyó el Mundial 2026 en la producción de cempasúchil?
La Copa Mundial de Futbol también modificó la demanda de plantas ornamentales en la Ciudad de México durante junio de 2026.
Para decorar avenidas y espacios públicos, se adquirieron más de un millón de plantas, entre ellas alrededor de 300 mil ejemplares de cempasúchil, con un costo aproximado de 25 pesos por flor, según la información difundida sobre el proyecto.
La demanda anticipada requirió el uso de semillas y técnicas de control del crecimiento para adelantar la floración y disponer de plantas durante el torneo.
Aunque esta oportunidad representó una vía de comercialización para algunos productores, también evidenció las dificultades que enfrentan los floricultores tradicionales para competir por contratos que requieren grandes volúmenes, costos específicos y una logística de entrega exigente.
¿Dónde comprar cempasúchil de productores locales?
A pesar de los obstáculos, los productores de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta continúan buscando alternativas para vender directamente al público.
Entre las opciones de comercialización se encuentra el Festival de Flores de Cempasúchil en Paseo de la Reforma, donde se anunció la participación de más de 140 floricultores con plantas cultivadas en la región.
Comprar directamente a los productores permite que una mayor parte del dinero llegue a las familias que trabajan en las chinampas y ayuda a mantener activa la producción agrícola local.
Para quienes desean apoyar esta actividad, las principales recomendaciones son:
- Elegir flores naturales cultivadas en la región y preguntar por su procedencia.
- Comprar directamente en mercados, viveros y ferias de productores.
- Consultar los puntos de venta y horarios antes de trasladarse.
- Compartir información sobre la producción local y la importancia de conservar las chinampas.
El cempasúchil es uno de los símbolos más reconocibles del Día de Muertos en México. Su color y aroma forman parte de los altares y las celebraciones familiares, pero detrás de cada maceta hay meses de trabajo e inversión.
Para los productores de Xochimilco, la temporada representa mucho más que una oportunidad comercial: es una forma de preservar sus tradiciones y mantener viva una actividad agrícola que forma parte de la historia de la capital.




