La sorpresiva eliminación de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial 2026 desató una crisis que ya alcanzó al gobierno. El presidente Lee Jae Myung exigió una investigación oficial, mientras el técnico Hong Myung-bo presentó su renuncia.
La temprana despedida de Corea del Sur de la Copa del Mundo 2026 no solo provocó una enorme decepción entre la afición, sino que también abrió un frente político. El presidente Lee Jae Myung solicitó una investigación oficial para esclarecer las causas del inesperado fracaso del combinado nacional y revisar el manejo de los recursos públicos destinados al equipo.
El mandatario aseguró sentirse «completamente desconcertado» por el rendimiento de la selección y pidió al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo realizar una revisión integral del proceso de preparación, la participación en el torneo y la gestión de la Federación Surcoreana de Futbol.
El gobierno busca respuestas por el fracaso
De acuerdo con el presidente, el hecho de que la selección nacional reciba financiamiento público obliga a las autoridades a conocer qué falló durante todo el proyecto deportivo para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
La solicitud de investigación llegó pocas horas después de confirmarse la eliminación de Corea del Sur, un resultado que sorprendió debido a que el equipo había comenzado su participación con una victoria que generó expectativas de avanzar a la siguiente ronda.
En un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, Lee Jae Myung expresó su frustración por el resultado y dejó entrever que las decisiones en la designación de los responsables del proyecto deportivo influyeron en el desenlace del torneo.
Hong Myung-bo deja el banquillo y comienza la reestructuración
La crisis también cobró su primera consecuencia directa. El director técnico Hong Myung-bo presentó su renuncia y asumió públicamente la responsabilidad por la actuación del equipo en el Mundial 2026.
El estratega ofreció disculpas a la afición surcoreana y reconoció que dirigir a la selección representó un enorme compromiso, aunque aseguró que siempre trabajó con la intención de cumplir con las expectativas del país.
Con la salida del entrenador y la investigación impulsada por el gobierno, Corea del Sur iniciará un proceso de reestructuración que incluirá la elección de un nuevo cuerpo técnico y una revisión del modelo deportivo de la federación.
La eliminación ha generado un intenso debate sobre la administración del futbol surcoreano, mientras crece la presión para implementar cambios de fondo antes de las próximas competencias internacionales.




