La ola de violencia posterior al operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes encendió críticas en redes sobre la seguridad en México a menos de cuatro meses del Mundial 2026.
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, detonó una serie de bloqueos, incendios y enfrentamientos en distintos puntos del país, generando preocupación nacional e internacional justo cuando México se prepara para albergar la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El país será una de las sedes del torneo, junto con Estados Unidos y Canadá, y tiene programados 13 partidos en ciudades como Guadalajara, Monterrey y la Ciudad de México. Sin embargo, la reciente escalada de inseguridad ha puesto el tema en el centro del debate público.
Violencia y cancelaciones
Tras el operativo federal, presuntos integrantes del CJNG realizaron bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques en estados como Jalisco, Guanajuato y Michoacán. En algunas regiones se optó por cancelar o reprogramar actividades deportivas, incluidos partidos de la Liga MX, como medida preventiva.
La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la calma y aseguró que existe coordinación entre autoridades federales y estatales para garantizar el orden y reforzar la seguridad.
Redes sociales: entre el miedo y el enojo
En plataformas digitales, particularmente en X, usuarios posicionaron mensajes como “Quiero seguridad, no Mundial” y “No hay condiciones para el torneo”, reflejando una preocupación social sobre la capacidad del Estado para blindar un evento de talla internacional.
La conversación digital ha oscilado entre el temor por nuevos brotes de violencia y el cuestionamiento sobre la prioridad de organizar un evento deportivo frente a la crisis de seguridad.
¿Puede la FIFA retirar la sede?
Hasta ahora, la FIFA no ha emitido postura oficial respecto a los hechos recientes. Analistas coinciden en que retirar la sede a menos de cuatro meses del torneo sería una decisión compleja por la logística avanzada, contratos firmados y boletaje ya en circulación.
No obstante, la evaluación constante de las condiciones de seguridad en las ciudades anfitrionas será clave en los próximos meses.
Más allá del futbol
El debate rebasa lo deportivo. Está en juego la imagen internacional de México, la confianza de millones de visitantes y la capacidad institucional para garantizar la protección en eventos masivos.
Mientras avanzan los preparativos mundialistas, la exigencia ciudadana se centra en una demanda clara: que la celebración del futbol no opaque la necesidad urgente de paz y estabilidad en el país.




