Una conmovedora tragedia enlutó el preescolar Rita Cetina Gutiérrez, ubicado en la colonia Paseos de San Miguel en Querétaro, cuando una niña de tan solo 5 años perdió la vida debido a un lamentable accidente mientras se encontraba jugando en la resbaladilla del kinder. El suceso ha generado interrogantes sobre la seguridad en las instituciones educativas y la posible negligencia de los responsables.
La pequeña, identificada como Zoé, estaba disfrutando de su tiempo de recreación en la resbaladilla durante el horario de clases cuando ocurrió el trágico incidente. La caída alertó a las maestras presentes en el lugar, quienes inmediatamente llamaron a los servicios de emergencia, pensando que la niña podría haber quedado inconsciente debido a un golpe en la cabeza. Sin embargo, al llegar al lugar, los paramédicos confirmaron que Zoé ya había fallecido.

La Policía Municipal se presentó en el sitio para acordonar la zona, permitiendo que la Fiscalía General de Querétaro comenzara a investigar el trágico acontecimiento, buscando esclarecer los detalles y determinar si existieron circunstancias que llevaron a este desenlace.
Revelan causa real del deceso de la menor
De acuerdo con las autoridades locales, la pequeña Zoé se encontraba jugando en el área de recreo del kínder cuando ocurrió el fatídico incidente. Según los informes, su cuello quedó atorado en las escaleras de una resbaladilla, lo que resultó en una situación crítica que lamentablemente culminó en su fallecimiento.
Inicialmente, se informó que la niña había caído al intentar bajar de la estructura y había sufrido un golpe en la cabeza. Sin embargo, tras una investigación más detallada, las autoridades municipales confirmaron que Zoé perdió la vida debido a la asfixia causada por el atoramiento en la resbaladilla.
Testigos que estaban presentes en el lugar proporcionaron su testimonio a las autoridades, relatando el trágico incidente. Según los testigos, el personal del kínder perdió de vista a la niña después del período de recreo, que ocurrió alrededor de las 11 de la mañana. Preocupados por su ausencia, el personal del jardín de niños comenzó a buscar a Zoé en las instalaciones.
Minutos después, desafortunadamente, descubrieron la aterradora escena. La niña había quedado atorada en las escaleras de la resbaladilla, lo que llevó a la trágica pérdida de su vida.
Tras darse a conocer la noticia, la familia de Zoé ha alzado su voz en busca de justicia. Para ellos, este incidente no se trata únicamente de un accidente, sino de negligencia por parte del personal del kinder, a quienes acusan de no haber brindado la atención necesaria a la niña en ese momento crítico.
La abuela de Zoé, Patricia Gudiño, declaró en una entrevista a medios locales que la niña habría fallecido alrededor de las 11 de la mañana, pero los padres fueron notificados apenas minutos antes de la salida del plantel. Esta situación ha llevado a la familia a considerar que las autoridades deben intervenir en el caso y que los maestros y directores deben asumir responsabilidad por no haber proporcionado un entorno seguro para la pequeña Zoé.
Aunque los accidentes mortales en el entorno escolar no son comunes, este trágico incidente ha destacado la importancia de mantener una vigilancia constante sobre la seguridad de los niños en las instituciones educativas. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), desde 2017 se han registrado 98 muertes en niños menores de 14 años debido a accidentes o lesiones escolares, representando solo el 0.5% del total de muertes en niños y adolescentes. A pesar de estas cifras, la tragedia de Zoé subraya la necesidad de mantener la atención en la seguridad escolar y prevenir futuros incidentes.




