La discusión sobre la eliminación del InfoCDMX terminó en empujones, golpes y una diputada lesionada, obligando a suspender los trabajos legislativos y evidenciando la creciente polarización política.
La sesión ordinaria del Congreso de la Ciudad de México terminó en caos luego de un enfrentamiento físico entre legisladores de Morena y del PAN durante la discusión del dictamen que contempla la desaparición del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales de la capital (InfoCDMX). El altercado dejó como saldo a la diputada Claudia Pérez lesionada y obligó a suspender los trabajos legislativos.
El conflicto se detonó cuando diputadas y diputados del PAN tomaron la tribuna con el objetivo de frenar la discusión del dictamen, al acusar que la mayoría de Morena pretendía modificar acuerdos previamente establecidos sobre la conformación del nuevo órgano de transparencia que sustituiría al InfoCDMX.
“No nos vamos a mover”, expresó la diputada panista Daniela Álvarez, mientras integrantes de su bancada rodeaban la tribuna en señal de protesta.
La tensión escaló rápidamente y derivó en gritos, empujones, jaloneos y golpes entre legisladores de ambas fuerzas políticas. Incluso en la Mesa Directiva se registraron forcejeos entre diputadas de Morena y del PAN, con imágenes que evidenciaron jalones de cabello y confrontaciones directas dentro del pleno.
En medio del altercado, la diputada Claudia Pérez resultó lesionada y tuvo que ser atendida por personal médico dentro del recinto legislativo. Ante la falta de condiciones para continuar con la sesión, la Mesa Directiva decretó un receso y se analiza trasladar la discusión a una sede alterna para retomar el dictamen.
A la toma de tribuna del PAN se sumaron legisladores del PRI, quienes respaldaron la protesta como medida de presión. La oposición argumentó que no se respetó el acuerdo para que el nuevo órgano de transparencia fuera tripartito, luego de que el InfoCDMX será eliminado de la Constitución local.
Desde Morena, en tanto, se defendió la legalidad del proceso legislativo y se rechazaron las acusaciones de ruptura de acuerdos, aunque distintas voces condenaron los hechos violentos y llamaron a restablecer el diálogo parlamentario.
Este episodio se suma a una serie de confrontaciones físicas recientes en recintos legislativos del país. En agosto de 2025, se registraron altercados en la Cámara de Diputados y el Senado, incluido un enfrentamiento a golpes entre el senador del PRI, Alejandro Moreno, y el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña. En septiembre de 2025, hubo empujones durante la renovación de la Mesa Directiva del Congreso de Querétaro, y en octubre de 2025, diputados del PAN y PT protagonizaron una riña en oficinas de la CFE. Previamente, en diciembre de 2024, se reportaron choques verbales y físicos durante la aprobación del Presupuesto de Egresos 2025.

Aunque no existe una disposición que literalmente prohíba pelearse, la Ley Orgánica del Congreso General y los reglamentos internos exigen respeto, orden y conducta digna, por lo que la violencia física contraviene la investidura legislativa. Las consecuencias para los involucrados pueden ir desde sanciones internas, hasta denuncias penales por lesiones o incluso procesos de desafuero, en caso de que se busque fincar responsabilidades legales.
La confrontación en el Congreso capitalino reaviva el debate sobre los límites del disenso político, la eliminación de los órganos de transparencia y la urgencia de garantizar espacios legislativos libres de violencia.




