La organización Tejiendo Redes Infancia advirtió que los prejuicios contra adolescentes que se identifican como therians pueden aumentar el ciberacoso y la discriminación, y llamó a medios y autoridades a actuar sin estigma.
La organización Tejiendo Redes Infancia hizo un llamado público para evitar prejuicios adultocentristas que consideren inferiores o irresponsables a niñas, niños y adolescentes que se identifican como therians, al advertir que este enfoque puede incrementar el riesgo de ciberacoso, acoso escolar y estigmatización.
En semanas recientes se viralizaron videos y entrevistas de jóvenes que se identifican y actúan como animales. En plataformas como TikTok e Instagram, algunos aparecen utilizando máscaras de perros, gatos o zorros, y adoptan formas de movimiento asociadas a esos animales.
La organización alertó que la exposición mediática y las reacciones burlonas pueden vulnerar derechos como la no discriminación, la integridad personal, la participación y la vida cultural en entornos digitales, especialmente si escuelas o autoridades responden con sanciones generalizadas o exhibición pública.
Recordó además que la Observación General 25 del Comité de los Derechos del Niño (2021) establece que niñas, niños y adolescentes tienen derechos en el entorno digital, y que las respuestas estatales deben priorizar la protección y la alfabetización digital, sin convertir la seguridad en censura o castigo identitario.
“En las últimas semanas, un reto viral asociado a la etiqueta ‘therian’ ha escalado en redes sociales y, a través de notas de prensa, se instaló como ‘noticia’ que alarma a personas adultas por supuestas afectaciones a la salud mental adolescente, mientras habilita olas de burla y hostilidad”, señaló la ONG.

También explicó que el llamado “fandom peludo” tiene presencia desde hace más de una década, principalmente en Estados Unidos, como parte de culturas juveniles vinculadas al cosplay. Agregó que comunidades como Therians u Otherkin se socializan en espacios digitales donde comparten vocabularios y experiencias identitarias “other-than-human”, lo que no implica necesariamente un padecimiento psiquiátrico o una desconexión con la realidad.
El coordinador de la organización, Juan Martín Pérez García, exhortó a los medios de comunicación a no estigmatizar y, en cambio, ofrecer información verificada sobre las condiciones identitarias propias de la edad y el desarrollo psicológico en entornos digitales.
“Sugerimos no ridiculizar ni convertir el reto en espectáculo: evitar titulares patologizantes, analogías de ‘peligro’ y el uso de imágenes humillantes”, recomendó la organización.
Finalmente, pidió proteger la identidad de los menores, evitar publicar nombres, escuelas, ubicaciones o capturas de pantalla que faciliten el doxxing, y describir contenidos sin amplificar posibles daños.




