Las beneficiarias de entre 60 y 64 años que lleguen a los 65 podrán continuar con el apoyo de la Secretaría de Bienestar sin realizar nuevamente todo el proceso de incorporación.
Las mujeres que actualmente reciben la Pensión Mujeres Bienestar y están por cumplir o ya cumplieron 65 años podrán pasar a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores sin necesidad de realizar nuevamente todo el proceso de inscripción.
De acuerdo con información de la Secretaría de Bienestar, la Pensión Mujeres Bienestar está dirigida a mujeres de 60 a 64 años y durante 2026 entrega un apoyo de 3 mil 100 pesos bimestrales mediante la tarjeta del Banco del Bienestar.
Al cumplir los 65 años, las beneficiarias pasan al programa destinado a las personas adultas mayores. Esta transición busca facilitar la continuidad del apoyo y evitar que las mujeres tengan que comenzar nuevamente el procedimiento de incorporación.
La información difundida señala que las beneficiarias que cumplan 65 años y ya formen parte de Mujeres Bienestar no deberán registrarse nuevamente durante la próxima incorporación prevista para agosto de 2026.
La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores es un programa dirigido a mujeres y hombres de 65 años o más que sean mexicanos por nacimiento o naturalización y residan en México.
¿Qué pasa al cumplir 65 años?
El cambio de programa permite que las beneficiarias de Mujeres Bienestar continúen recibiendo el apoyo correspondiente como personas adultas mayores, sin tener que iniciar nuevamente el trámite de incorporación.
Para las personas que deban realizar un registro ordinario a la Pensión para Adultos Mayores, los requisitos establecidos para 2026 incluyen:
- Acta de nacimiento.
- Identificación oficial vigente, como credencial para votar, pasaporte o INAPAM.
- CURP.
- Comprobante de domicilio con una antigüedad máxima de seis meses.
- Formato Único de Bienestar debidamente llenado.
La Secretaría de Bienestar señala que los trámites relacionados con los programas sociales son gratuitos, por lo que ninguna persona debe solicitar dinero a cambio de realizar el registro, proporcionar orientación o facilitar el acceso a los apoyos.
De esta manera, las mujeres que ya son beneficiarias de Mujeres Bienestar pueden continuar dentro del esquema de pensiones al llegar a los 65 años, sin tener que comenzar desde cero el proceso de incorporación.




