La cadena que revolucionó la forma de consumir música en televisión, MTV, cerrará definitivamente todos sus canales musicales el próximo 31 de diciembre de 2025, marcando el fin de una era que transformó la cultura pop mundial.
La decisión fue confirmada por Paramount Global, empresa matriz de MTV, como parte de una reestructura global que busca centrar su estrategia en plataformas digitales y servicios de streaming. De acuerdo con medios como BBC y NME, los canales afectados serán MTV Music, MTV 80s, MTV 90s, Club MTV y MTV Live, cuyo apagón comenzará en el Reino Unido y se extenderá paulatinamente a Europa, Australia y América Latina, incluido México.
El movimiento se enmarca en una estrategia de recorte de gastos de 500 millones de dólares, impulsada por la reciente fusión de Paramount con Skydance Media, que también derivó en el cierre de Paramount Television Studios, responsable de series como Jack Ryan y The Spiderwick Chronicles.
Aunque MTV mantenía una base fiel de espectadores —con 1.3 millones de televidentes en MTV Music y cerca de 950 mil en MTV 90s durante julio pasado—, las cifras ya no justificaban su operación en un mercado dominado por el consumo digital y el algoritmo del streaming.
Pese a esta reestructuración, la marca MTV no desaparecerá. Su canal principal continuará transmitiendo contenidos enfocados en realities, cultura pop y entretenimiento juvenil, además de mantener presencia en redes sociales y en la plataforma Paramount+.
El cierre de los canales musicales representa un hito histórico para millones de personas que crecieron viendo videoclips en la pantalla chica. Desde su lanzamiento en 1981, con el icónico lema “I want my MTV”, la cadena impulsó las carreras de artistas como Madonna, Nirvana, Michael Jackson, Britney Spears y Aerosmith, además de dejar huella con programas legendarios como MTV Unplugged, Total Request Live y Headbangers Ball.
Aunque aún no se ha confirmado la fecha exacta del apagón en América Latina, la noticia ya despertó una ola de nostalgia y despedida entre los fans de la música televisada, que ven cómo el ícono de una generación cede paso definitivo al reinado del streaming.




