El huracán Melissa alcanzó la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos cercanos a los 260 kilómetros por hora, mientras avanza lentamente por el mar Caribe y amenaza con causar inundaciones catastróficas en varias islas.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) informó que el fenómeno, que se desplazaba hacia el norte del Caribe, ya ha dejado cuatro personas muertas: tres en Haití y una en la República Dominicana, donde además se reporta un adolescente desaparecido.
A las 09:00 GMT de este lunes, el huracán se ubicaba a unos 210 kilómetros al suroeste de Kingston, la capital de Jamaica, y a 500 kilómetros al suroeste de la bahía de Guantánamo, Cuba. Meteorólogos advierten que la lentitud del desplazamiento de Melissa podría agravar los efectos de lluvia, viento y oleaje, prolongando las condiciones extremas por más de 48 horas.
“Los vientos destructivos, las marejadas ciclónicas y las inundaciones catastróficas empeorarán en Jamaica a lo largo del día y durante la noche”, alertó el NHC en su último boletín.
Se pronostican precipitaciones cercanas a un metro de altura, así como aludes e inundaciones repentinas en Jamaica, Haití y República Dominicana, mientras las autoridades de los tres países han activado alertas máximas y llamados a la población para que permanezca refugiada en sus hogares.
El subdirector del NHC, Jamie Rhome, advirtió que las condiciones “se deteriorarán muy rápidamente” en Jamaica y que las comunidades afectadas podrían quedar aisladas durante varios días.
Hasta el momento, Melissa no representa riesgo para México, aunque las autoridades de la región mantienen vigilancia por posibles efectos indirectos en el Golfo y el Caribe mexicano.




