Algunos dispositivos permanecen en modo de espera cuando no están en uso y pueden mantener un pequeño consumo eléctrico durante horas.
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¿Has notado que tu recibo de luz llega más caro aunque no hayas aumentado de manera evidente el uso de tus electrodomésticos? Una de las posibles razones podría encontrarse en algunos aparatos que permanecen conectados a la corriente incluso cuando aparentemente están apagados.
Televisores, computadoras, teléfonos, electrodomésticos y otros equipos pueden continuar utilizando pequeñas cantidades de electricidad cuando permanecen en modo de espera.
En México, la CFE recomienda adoptar hábitos que permitan utilizar la energía de manera más eficiente, especialmente durante las temporadas de altas temperaturas, cuando el uso de equipos como aire acondicionado y ventiladores puede incrementar considerablemente el consumo.
Pero existe otro factor que puede pasar desapercibido: el llamado consumo fantasma.
¿Qué es el consumo fantasma?
El consumo fantasma se refiere a la electricidad que determinados aparatos pueden utilizar mientras permanecen conectados, aunque aparentemente estén apagados.
Esto ocurre porque algunos equipos mantienen activas determinadas funciones internas, como indicadores luminosos, relojes, sensores, receptores de señal o sistemas que permiten encenderlos mediante un control remoto.
El consumo individual puede ser pequeño, pero puede acumularse cuando varios dispositivos permanecen conectados durante todo el día.
¿Qué aparatos pueden consumir electricidad apagados?
Entre los equipos que pueden presentar consumo en modo de espera se encuentran:
- Televisores
- Computadoras
- Laptops
- Consolas de videojuegos
- Microondas
- Impresoras
- Cargadores
- Equipos de sonido
- Cafeteras
- Aires acondicionados
- Reproductores de DVD y Blu-ray
- Teléfonos inalámbricos
- Dispensadores eléctricos de agua
Sin embargo, no todos los modelos consumen la misma cantidad de electricidad. El gasto puede variar dependiendo de las características, tecnología y antigüedad de cada aparato.
¿Cómo reducir este consumo en casa?
Una de las medidas más sencillas es desconectar los dispositivos que no necesitan permanecer conectados de manera permanente.
Televisores, consolas, equipos de sonido, computadoras y cargadores pueden desconectarse cuando no estén en uso.
También es posible utilizar multicontactos con interruptor, ya que permiten cortar simultáneamente el suministro de varios aparatos sin tener que retirar cada enchufe.
No obstante, no todos los equipos deben desconectarse. Algunos aparatos necesitan permanecer conectados de forma continua, como determinados refrigeradores o sistemas esenciales.
¿El consumo fantasma es responsable de un recibo muy caro?
No necesariamente.
Aunque el consumo en espera puede representar un gasto adicional, los aparatos de mayor potencia suelen tener una influencia mucho más importante en el recibo cuando funcionan durante periodos prolongados.
Entre ellos pueden encontrarse los sistemas de aire acondicionado, calentadores eléctricos, refrigeradores, bombas de agua y otros equipos que requieren grandes cantidades de energía.
Por ello, cuando el recibo de electricidad aumenta considerablemente, no basta con revisar qué aparatos permanecen conectados. También conviene analizar cuáles funcionan durante más tiempo y con qué frecuencia.
Desconectar puede ayudar a evitar desperdicios
Identificar los dispositivos que permanecen conectados innecesariamente puede ser un primer paso para mejorar los hábitos de consumo eléctrico.
Apagar un aparato mediante su botón de encendido no siempre significa que deje de recibir electricidad. En algunos casos, continúa funcionando en modo de espera.
La cantidad que puede ahorrarse dependerá del número y tipo de equipos conectados, así como del tiempo que permanezcan en ese estado.
Por ello, revisar periódicamente los aparatos del hogar y desconectar aquellos que no necesitan permanecer conectados puede ayudar a tener un mayor control sobre el consumo.
En definitiva, no todo aumento en el recibo de CFE se debe al consumo fantasma, pero prestar atención a los dispositivos que permanecen conectados puede ser una medida sencilla para reducir el desperdicio de energía.




