La tarjeta Pikachu Illustrator, considerada el “Santo Grial” del coleccionismo, se vendió en 16.5 millones de dólares, convirtiéndose en la tarjeta coleccionable más cara jamás subastada.
El influencer y luchador Logan Paul volvió a hacer historia, esta vez fuera del ring. Su codiciada tarjeta Pikachu Illustrator fue vendida por 16.5 millones de dólares en una subasta organizada por Goldin Auctions, estableciendo un nuevo récord mundial para cualquier tarjeta coleccionable.
La pieza, considerada el “Santo Grial” entre los coleccionistas de Pokemon, estuvo en puja durante 41 días antes de alcanzar la cifra histórica. La adjudicación fue transmitida en vivo por YouTube y contó con la presencia de Guinness World Records, cuya representante, Sarah Casson, confirmó que se trata de la tarjeta más cara vendida en subasta, no solo dentro del universo Pokémon, sino en toda la industria del coleccionismo.
Paul había adquirido la misma tarjeta en 2021 por 5.275 millones de dólares, cifra que en ese momento ya le había dado un récord Guinness como la tarjeta Pokémon más cara. Desde entonces, el creador de contenido decidió convertirla en parte de su imagen pública: le añadió un collar de diamantes y un estuche personalizado, e incluso la portó durante su aparición en WrestleMania 38 en 2022.
El comprador final fue A.J. Scaramucci, inversionista y capitalista de riesgo. Tras cerrarse la subasta, Paul no ocultó su emoción. “Dios mío, esto es una locura”, expresó antes de colocar la tarjeta alrededor del cuello del nuevo propietario.
Con esta operación, Logan Paul no solo consolida su lugar como figura mediática capaz de generar titulares globales, sino que también marca un antes y un después en el mercado de artículos de colección, donde las cifras millonarias parecen no tener techo.




