Las autoridades de Protección Civil promueven contar con provisiones para las primeras 72 horas después de un desastre. La medida es preventiva y no está relacionada con una amenaza de guerra o un conflicto internacional.
En los últimos días, las recomendaciones para preparar una mochila de emergencia han generado interés en redes sociales, luego de que distintos países difundieran mensajes para pedir a sus habitantes que cuenten con provisiones y artículos básicos ante posibles situaciones de riesgo.
Aunque estas advertencias han coincidido con campañas impulsadas en Europa y Asia, en México la recomendación no está relacionada con conflictos internacionales ni con la previsión de una catástrofe específica. Se trata de una medida preventiva promovida desde hace varios años por las autoridades de Protección Civil.
El objetivo es que las familias tengan a la mano los recursos indispensables para enfrentar las primeras horas después de una emergencia, cuando los servicios públicos podrían estar interrumpidos y los equipos de rescate enfrentar una alta demanda.
¿Por qué se recomienda tener una mochila de emergencia?
La recomendación es contar con suministros básicos que permitan cubrir las necesidades esenciales durante las primeras 72 horas posteriores a un desastre.
Durante ese periodo, el suministro de agua y electricidad podría verse afectado, las comunicaciones podrían presentar fallas y la ayuda de las autoridades no necesariamente llegaría de inmediato a todas las zonas.
Por ello, se aconseja preparar la mochila con anticipación y mantenerla en un lugar accesible, de manera que pueda tomarse rápidamente en caso de evacuación o alguna otra situación de riesgo.
¿Por qué México promueve esta medida?
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México (SGIRPC) han promovido esta medida como parte de las acciones para fortalecer la cultura de prevención.
México está expuesto a diversos fenómenos naturales, entre ellos sismos, inundaciones, ciclones tropicales y huracanes. Estos eventos pueden provocar daños en viviendas, interrupciones en los servicios básicos y dificultades para trasladarse o comunicarse.
Por esa razón, las autoridades recomiendan que cada familia cuente con un plan de protección y una mochila con artículos indispensables para responder ante una eventualidad.
¿Por qué otros países también hacen estas recomendaciones?
En Europa y Asia, distintas autoridades han difundido mensajes similares ante escenarios que incluyen tormentas severas, posibles interrupciones eléctricas, ciberataques y tensiones relacionadas con el suministro de energía.
Por ejemplo, el 26 de marzo de 2025, la Unión Europea presentó una estrategia de preparación para fortalecer la capacidad de respuesta de sus habitantes ante distintas crisis.
Aunque los riesgos varían dependiendo de cada región, la finalidad es similar: fomentar que la población pueda cubrir sus necesidades básicas y no dependa exclusivamente de la ayuda externa durante las primeras horas de una emergencia.
Tener una mochila lista no significa que se aproxime una catástrofe
En México, la recomendación de contar con una mochila de emergencia no representa una advertencia sobre una guerra, un desastre inminente o una amenaza específica.
Se trata de una medida permanente de prevención que busca reducir los riesgos y facilitar la respuesta de las familias ante situaciones inesperadas.
La SGIRPC de la Ciudad de México recordó el 2 de noviembre de 2026 la importancia de contar con una mochila con suministros suficientes para las primeras 72 horas posteriores a una emergencia o un sismo.
Prepararse con anticipación puede marcar una diferencia importante cuando ocurre un desastre, especialmente si cada integrante de la familia sabe dónde se encuentra la mochila y cómo actuar ante una situación de riesgo.




