La Unesco reconoció oficialmente el viacrucis más grande de México por su valor histórico, social y comunitario, con una tradición viva de más de 180 años.
La Unesco inscribió este miércoles la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo de Iztapalapa en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, otorgando reconocimiento internacional al viacrucis más grande de México y uno de los más concurridos de América Latina.
La decisión se tomó durante la vigésima reunión del Comité Intergubernamental del organismo, realizada en Nueva Delhi, donde se destacó que la celebración trasciende el ámbito religioso para consolidarse como una expresión de identidad, memoria colectiva y participación comunitaria. Así lo señaló Edaly Quiroz, subdirectora de Patrimonio Inmaterial de México, al subrayar que se trata de un acto que fortalece la unidad social y la resiliencia de la comunidad.
Cada año, los ocho barrios originarios de Iztapalapa participan activamente en la organización y puesta en escena, convirtiendo calles, plazas y cerros en escenarios que recrean pasajes del Nuevo Testamento. Este trabajo colectivo ha hecho de la representación una de las manifestaciones religiosas con mayor afluencia del continente, con registros que superaron los dos millones de asistentes antes de la pandemia y más de 1.4 millones en su edición más reciente.
El origen de esta tradición se remonta a 1833, cuando los habitantes realizaron un voto comunitario para pedir el fin de una epidemia de cólera que azotaba la región. A partir de 1843, la representación se formalizó y comenzó un ciclo que se ha mantenido vigente de manera ininterrumpida por más de 180 años, transmitiéndose de generación en generación.
En una demarcación históricamente marcada por retos sociales y alta densidad poblacional, la Pasión de Iztapalapa se ha consolidado como un eje de cohesión social. Durante su evaluación, México argumentó que la celebración ha evolucionado incorporando criterios de igualdad de género y derechos humanos dentro de su organización interna.
El plan de salvaguardia aprobado por la Unesco contempla el fortalecimiento de archivos históricos, la preservación del conocimiento comunitario y la consolidación del Comité Organizador de la Semana Santa en Iztapalapa (COSSIAC)como instancia rectora del evento.
Con esta inscripción, la representación se suma a otras expresiones mexicanas reconocidas a nivel internacional, como la cocina tradicional mexicana, el Día de Muertos, el mariachi y el bolero, reforzando la presencia cultural de México en el panorama mundial y subrayando la vigencia de sus tradiciones vivas.




