La mitad de los garrafones en la Ciudad de México tienen materia fecal

En un estudio reciente que se realizó en garrafones de agua procedentes de embotelladoras en la Ciudad de México, se descubrió que más del 50 por ciento contenían bacterias coliformes que son indicadores de materia fecal.

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Un investigador del Hospital Infantil de México y de Cornell University llamado Homero Martínez Salgado, afirmó que en la capital del país existen al menos dos mil pequeñas embotelladoras de agua en las que el usuario no tiene la certeza de estar comprando un líquido que cumpla realmente con las normas mínimas de calidad e higiene.

“Es un problema grave porque se estima que alrededor del 50 por ciento del agua que se compra de rellenadoras tiene presencia de bacterias coliformes combinadas con materia fecal, que en medio de la epidemia de Covid-19, puede debilitar el sistema inmunológico, provocar diarreas y poner en riesgo a la población” advirtió.

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Los médicos han recomendado a la población, en medio de la contingencia, que debe mantenerse hidratada con un consumo mínimo de dos litros de agua. Según un estudio reciente que se llevó a cabo en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), en una muestra de 111 envases de 20 litros de agua que procedían de pequeñas plantas purificadoras de la Ciudad de México, el 62% dio positivo a bacterias coliformes que son indicio de presencia de materia fecal, mientras que el 21% dio positivo a E.Coli, otro indicador de materia fecal.

“Se encontró que 30% fueron positivos a microbacterias no tuberculosas, 41% excede el máximo de bacterias aeróbicas mesófilas y 41.4% de las purificadoras analizadas no cumplió con los estándares oficiales mexicanos establecidos”.

De acuerdo al estudio de Calidad Bacteriológica de agua embotellada obtenida de pequeñas plantas de purificación, la presentación de embotellado que más consumen los mexicanos es la de 20 litros.

“Es una creencia común entre las personas que el agua embotellada está libre de impurezas como iones inorgánicos, metales pesados, compuestos orgánicos y bacterias, que consideran más seguras que el agua del grifo. Sin embargo varios estudios han documentado la detección de bacterias mesófilas aeróbicas y coliformes en agua embotellada en recuentos que exceden los límites nacionales e internacionales permitidos para el agua potable de consumo humano” manifestó el investigador.

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Estudio del IPN halla materia fecal en agua de garrafones

La otra fuente de agua que llega a los domicilios es la que se obtiene del servicio público y tampoco cuenta con la calidad adecuada ya que la red de tuberías tiene fracturas, y los tinacos y piletas en los que se recolecta, no se limpian ni sanitizan, lo que genera que también se contamine.

En los garrafones que consume la mayoría de la población, “es usual que no se tenga cuidado de la certificación y calidad” de lo que se está comprando.

“En el proceso, la gente considera que con sólo lavar el garrafón con agua, un cepillo y jabón quedará listo para el relleno. No es así. Debe pasar además por un proceso desinfectante que no es sólo poner agua y cloro. Implica cuidar el tiempo de sanitización, de 10 a 15 minutos como tiempo mínimo óptimo, y también vigilar el nivel de exposición al cloro, que es otro de los riesgos”, afirmó Ruben de la Cruz González, investigador de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN.

Para el especialista químico-bacteriólogo, las personas deben cuidar la calidad de agua que consumen en este periodo de epidemia debido a que “mantenerse sano, con un sistema inmunológico libre de infecciones, es una forma de enfrentar la enfermedad provocada por el Covid-19”.

“Somos lo que comemos y lo que bebemos, el cuerpo está integrado en 70 por ciento por agua, de tal manera que mantenerse hidratados es una forma de hacer que la flora normal intestinal funcione en su proceso de transformación de alimentos en vitaminas y que el cuerpo pueda hacer frente a las bacterias dentro de nuestro intestino. Es una forma de mantenernos saludables”, explica Homero Martínez Salgado, investigador del Hospital Infantil de México.

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