Tras varios días de juicio, el reconocido actor de Marvel, Jonathan Majors, ha sido declarado culpable de los cargos de agresión imprudente en tercer grado y acoso, relacionados con su expareja Grace Jabbari. La sentencia está programada para ser dictada el próximo 6 de febrero, según informó el jurado de la corte de Nueva York, después de cuatro horas de deliberación.
El proceso legal, de carácter penal, se originó en marzo de este año, cuando Majors fue detenido en su departamento bajo la acusación de presunta violencia doméstica. En aquel momento, el actor llamó al 911 para informar que había encontrado a Jabbari inconsciente en su domicilio. Sin embargo, la situación tomó un giro cuando los servicios de emergencia descubrieron lesiones en la chica que, según las alegaciones, habrían sido causadas por el propio actor.
A lo largo de las cuatro semanas que duró el juicio, se presentaron diversas pruebas y declaraciones, incluyendo mensajes intercambiados entre Majors y su expareja. La fiscalía utilizó estos mensajes para establecer un patrón de abuso por parte del actor, explicando por qué Jabbari no había informado inicialmente a la policía sobre sus lesiones.
Según informes de «The Hollywood Reporter», Jonathan Majors estuvo acompañado por su familia y su nueva pareja sentimental, Meghan Good, durante el juicio. Aunque el actor no declaró en el estrado, se emocionó al escuchar los últimos alegatos de su abogada, quien mencionó:
«El miedo a lo que sucederá cuando un hombre negro en Estados Unidos llame al 911 se hizo realidad».
Esta situación ha tenido un impacto significativo en la carrera de Majors. A pesar de haber sido liberado bajo palabra en su momento, enfrentó repercusiones profesionales considerables. Tanto su empresa de publicidad, Lede Company, como su agencia de representación lo despidieron. Además, Disney tomó la decisión de cancelar el estreno de la película «Magazine Dreams», en la que el actor tenía un papel protagónico.
La noticia de la culpabilidad de Jonathan Majors ha generado conmoción en la industria del entretenimiento, afectando no solo su carrera, sino también planteando preguntas sobre las consecuencias de la violencia doméstica en el mundo de la fama.




