“Jeidy”, víctima de un ataque homofóbico y racista, hoy vive con miedo

Mecánicos atacan a balazos a "Jeidy" por ser homosexual e indígena.

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Jeidy (cuyo verdadero nombre es Victor Hugo Amador Hernández) ha sufrido todo tipo de agresiones, desde la burla de los que la ven pasar con su cabello largo y maquillaje en su rostro, hasta el ataque violento que aconteció este 4 de Julio.

La joven cuenta que recibió dos disparos de tres mecánicos que la persiguieron gritándole “p#nche p#to”, “hij# de la ch#ngada”.  Uno de los disparos fue en el pie y el otro en la cabeza.

Poco antes de llegar a la casa que renta junto con su sobrina Yuridia, Jeidy cayó desmayada, entonces su sobrina salió, y antes del desmayo Jeidy menciono quienes habían sido sus agresores.

victor hugo amador hernández - Ulisex!Mgzn

Ella había salido ese día de su casa a las 5 de la tarde, avisó que iría al centro. A las 9 de la noche dijo que ya iba de regreso. “Escuché los balazos, mis vecinos comenzaron a gritar; nunca pensé que fuera mi tía. Lo único que me dijo es que fueron los mecánicos y se desmayó. Me dio miedo, mis vecinos le hablaron a la ambulancia y a la patrulla. Yo no pude por los nervios”, manifestó Yuridia.

Después de dos días en tratamiento médico que ha involucrado una gran cantidad de medicamentos, la joven despertó en la cama del Hospital Municipal en Tehuacán, Puebla.

Jeidy no pudo costear los fármacos, pero el alcalde suplente de Tehuacán, Andrés Artemio Caballero López, y el de Zoquitlán, Claudio Hernández Cabanzo, la apoyaron económicamente con los gastos del tratamiento y de la atención hospitalaria.

A dos días de la agresión la Fiscalía de Puebla logró la detención de los tres presuntos agresores dada la gravedad de su caso.

Aún no le han podido retirar las esquirlas de las balas porque representa un riesgo para su vida, comentó su sobrina Yuridia Hernández Rivera. Jeidy ya está estable, pero se encuentra triste y con mucho miedo.

A Hugo le dispararon en la cabeza por ser homosexual

Para llegar a la casa que rentan, Jeidy y su sobrina, forzosamente tienen que pasar frente al taller ubicado en avenida del trabajo, cerca del Fraccionamiento Puertas del Sol, que es en donde se encontraban los mecánicos que en varias ocasiones anteriores las ofendieron.

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No ha sido fácil para Jeidy ser homosexual e indígena, desde que dejó su pueblo a los 22 años, solo con estudios de primaria y hablante de náhuatl, ha tenido que trabajar atendiendo mesas o haciéndose cargo de bares.

A sus 32 años, Jeidy planeaba hacer el tránsito para ser mujer transgénero y ya sostenía acercamientos con grupos activistas que apoyan a las mujeres trasgénero en Tehuacán, aspiraba a vivir todos los días como Jeidy.

Ella es originaria de Tepexilotla junta auxiliar de Tepepa de Zaragoza en Zoquitlán, municipio de la Sierra Norte de Puebla, un lugar muy pobre, en donde la mayoría de los habitantes hablan náhuatl, y es muy difícil tener acceso a la educación. La única oportunidad que tienes de salir adelante es irte de ahí a la ciudad más cercana, que está a 6 horas: Tehuacán.

En 2010 ella llegó a Tehuacán, y en 2015 le pidió a su sobrina que se fuera a vivir con ella. Su sueño es ser propietaria de una marisquería o un bar, pero perdió el empleo tras la pandemia, ya que el lugar (bar) en el que trabajaba tuvo que cerrar y ahora ha sobrevivido con los ahorros que tenía.

Aún no saben si Jeidy presentará daños permanentes por los balazos, lo cual es motivo de preocupación, pues si requiere de terapias no cuentan con el dinero para pagarlas.

La familia de Jeidy aún viniendo de una comunidad indígena la ha aceptado sin discriminarla, solo le quedan tres hermanos, pues sus papás fallecieron.

La joven indígena solo piensa que en cuanto se recupere se cambiará de casa. Sabe del comunicado que la familia de los mecánicos dirigió al gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, para pedir que no los detuvieran. Le da temor una nueva agresión en su contra, o en contra de su sobrina de 24 años de edad.

 

 

 

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