La agencia estatal Mehr informó que el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, fue asesinado en su oficina durante los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel.
El gobierno de Irán confirmó este sábado la muerte del líder supremo, Alí Jamenei, en medio de los ataques militares lanzados por Estados Unidos y Israel.
La agencia estatal Mehr informó que el ayatolá fue asesinado en su lugar de trabajo, identificado como Beit Rahbari, complejo donde ejercía sus funciones como máxima autoridad política y religiosa del país.
Murió en su oficina durante el ataque
De acuerdo con el comunicado oficial, Jamenei se encontraba cumpliendo con sus labores en su oficina cuando ocurrió el bombardeo durante la madrugada del sábado.
“El Líder Supremo de la Revolución Islámica fue asesinado en su lugar de trabajo”, señaló la agencia, que calificó el hecho como un martirio.
El anuncio confirma las versiones difundidas horas antes por autoridades estadounidenses e israelíes, que habían asegurado que existían indicios de que el líder iraní no había sobrevivido al ataque en Teherán.
Impacto político y regional
La muerte de Jamenei marca un punto de quiebre en la estructura de poder iraní. Como líder supremo, concentraba la máxima autoridad sobre las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y las principales decisiones estratégicas del Estado.
El fallecimiento ocurre en medio de una escalada militar sin precedentes en la región, con intercambios de misiles y advertencias de nuevas represalias. Analistas anticipan que el vacío de poder podría detonar una reconfiguración interna en Irán y elevar aún más la tensión en Medio Oriente.




