La influencer acusa irregularidades en el proceso judicial, mientras José Luis Slobotzky sugiere una resolución favorable para el pódcast, lo que vuelve a colocar el caso bajo el escrutinio público.
La mañana del 30 de diciembre, José Luis García Slobotzky publicó un mensaje en X que encendió las alertas en torno al proceso legal que enfrenta junto a Ricardo Pérez, ambos conductores del pódcast La Cotorrisa.
“Buenos días México, pues nada hoy nos dieron una GRAN noticia con respecto a un tema con el que estábamos lidiando como proyecto. (Tuve que ponerlo así por si las moscas)”, escribió Slobotzky, sin ofrecer mayores detalles, aunque el tono fue interpretado como un avance favorable en el caso.
Horas más tarde, la influencer Jesica Bustos reaccionó públicamente y denunció una serie de irregularidades que, según su versión, derivaron en un fallo adverso para su causa. Durante una transmisión en vivo, Bustos aseguró que se llevó a cabo una audiencia sin que ella ni su equipo legal fueran notificados.
“Me enteré que hubo una audiencia de omisiones, la cual no se me notificó, no se me avisó ni a mí ni a mis abogadas”, afirmó. De acuerdo con su testimonio, en dicha diligencia se habría declarado nula una de las pruebas centrales del expediente. “Sin poder defenderme, se declaró nula una de las pruebas más importantes… todo lo hicieron por debajo del agua”, acusó.

Bustos también sostuvo que su postura no busca condenas anticipadas, sino visibilizar lo que considera fallas institucionales graves. “Yo no estoy aquí para señalar culpables sin juicio. Yo estoy aquí para señalar algo igual de grave, que son las irregularidades de las autoridades de la Ciudad de México”, expresó. Añadió que no permitirá que el caso “se archive en silencio”, al advertir sobre el impacto que este tipo de prácticas puede tener en otros ciudadanos.
El conflicto legal se originó a partir de comentarios que Bustos calificó como ofensivos y de índole sexual, emitidos durante un episodio del pódcast. En su momento, Slobotzky y Pérez ofrecieron una disculpa pública y retiraron el fragmento señalado; sin embargo, el proceso judicial continuó su curso.

El mensaje reciente de Slobotzky, junto con las declaraciones de Bustos, reactivó el debate público sobre los límites del humor, la responsabilidad de los creadores de contenido y la manera en que las autoridades conducen procesos legales con alta exposición mediática.
Por ahora, el expediente permanece bajo la lupa de la opinión pública, en medio de versiones encontradas y señalamientos que colocan en el centro la importancia del debido proceso y la transparencia institucional.




