El influencer Carlos Name aseguró que trabaja en una fundación para proteger a personas que se identifican como therians, lo que reavivó el debate en redes sociales.
Desde que los therians se convirtieron en un tema recurrente en redes sociales, ya sea a través de memes o debates más críticos sobre estas identidades, el creador de contenido Carlos Name ha seguido de cerca la tendencia y ahora plantea la creación de una fundación para defender sus derechos.
En un primer momento, el influencer publicó un video en TikTok mostrando la casa de una persona que se identifica como perro dálmata. Posteriormente, difundió otro clip en el que aseguró que el joven, identificado como Pablo, buscaba ser “adoptado”, ya que su cuidadora no tendría tiempo suficiente para supervisarlo. El contenido provocó reacciones divididas entre sus millones de seguidores.
En su publicación más reciente, Name informó que ya trabaja en la creación formal de una organización civil, incluso con trámites ante notario público, con el objetivo de defender lo que denominó los “therian rights”. En el video, afirmó que todas las personas que se identifican como therians merecen respeto y protección frente a los ataques que, según él, enfrentan en el entorno digital.
“Absolutamente todos los therians merecen respeto y yo me comprometo a crear una fundación (…) no le hacen daño a nadie; andan jugando y persiguiéndose en el césped”, expresó el creador de contenido, quien también extendió su postura a otros grupos como furros.
Carlos Name subrayó que, más allá de la identidad que adopten, se trata de personas con derechos humanos. “No importa si son therians, furros o lo que sean, siguen siendo seres humanos y tienen derecho a vestirse como se les dé la regalada gana”, afirmó, al tiempo que criticó a quienes consideran perturbador este estilo de vida, a quienes calificó como de “mente débil”.
El influencer también rechazó que esta tendencia esté necesariamente ligada a problemas de salud mental, cuestionando que otros creadores de contenido emitan diagnósticos o juicios sin formación profesional. No obstante, reconoció que deben existir límites, especialmente en casos donde se han reportado agresiones a terceros.
El posicionamiento de Carlos Name volvió a encender el debate digital sobre identidad, libertad de expresión y convivencia social, en un fenómeno que continúa generando posturas encontradas y amplia conversación en las plataformas digitales.




