México se encuentra en alerta ante la llegada del huracán Beryl, el primer ciclón tropical del año en el Atlántico. Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés), Beryl ha incrementado su potencia y ha alcanzado la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, con vientos superiores a los 250 kilómetros por hora, lo que lo clasifica como un fenómeno «potencialmente catastrófico».
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha informado que, de mantener su trayectoria actual, Beryl tocará tierra en la noche del jueves o la madrugada del viernes en la Península de Yucatán como un huracán de categoría 1 o 2. Posteriormente, el ciclón podría recobrar fuerza e impactar nuevamente en el límite entre los estados de Tamaulipas y Veracruz el domingo o lunes, esta vez como categoría 1.
Actualmente, Beryl se encuentra a 2,250 kilómetros al este de Quintana Roo, avanzando entre las islas caribeñas y las costas centroamericanas con dirección a la Península de Yucatán. Aunque se espera que el huracán pierda algo de fuerza antes de llegar a las costas mexicanas, el SMN y las autoridades locales están tomando todas las precauciones necesarias para mitigar el impacto del ciclón.
La coordinadora general del SMN, Alejandra Méndez, ha enfatizado la importancia de mantenerse informados y seguir las indicaciones de las autoridades. «Se espera que Beryl traiga lluvias intensas, vientos fuertes y marejadas ciclónicas, por lo que es crucial que la población esté preparada y tome las medidas necesarias para protegerse», afirmó Méndez.
La formación temprana de Beryl confirma los pronósticos de una temporada de ciclones tropicales excepcionalmente intensa en el Atlántico, influenciada por el fenómeno climático La Niña, que altera las condiciones del Pacífico y favorece la formación de ciclones en el Atlántico.
Además del huracán Beryl, en el centro de México persisten las precipitaciones debido a la tormenta tropical Chris, que recientemente tocó tierra en la localidad de Lechuguillas, en el estado de Veracruz, con vientos sostenidos de 65 kilómetros por hora y rachas de hasta 85 km/h. Las autoridades continúan monitoreando ambos fenómenos y emitiendo alertas para garantizar la seguridad de la población.




