Tras cinco días en el SEMEFO, los restos de María de Jesús Mundo – quien se hizo viral por vivir en la Central de Autobuses de Puebla esperando a sus hijos – fueron reclamados por una mujer que dijo ser su hija mayor.
El martes 28 de julio, una mujer que se identificó como hija de María de Jesús Mundo reclamó su cuerpo en el Servicio Médico Forense (SEMEFO), cinco días después del fallecimiento de la adulta mayor que vivió tres años en la Central de Autobuses de Puebla (CAPU).
Doña Mary, como era conocida, murió el 24 de julio en el mismo lugar donde esperó infructuosamente el regreso de sus tres hijos, tras ser desalojada de su casa en Tehuacán. La mujer se había negado a aceptar ayuda de albergues o instituciones, convencida de que su hija Alma – quien migró a Estados Unidos – cumpliría su promesa de volver por ella.
Aunque las autoridades no confirmaron oficialmente la identidad de la reclamante, fuentes cercanas al caso explicaron que los trámites legales prolongaron el proceso. La Fiscalía del Estado sólo informó que el cuerpo fue entregado para su sepultura, sin precisar detalles sobre el destino final de los restos.
El caso de Doña Mary conmovió a México cuando se viralizaron imágenes de la mujer sentada en una banca de la CAPU con su bastón y una pequeña bolsa. Pese a su deterioro físico – con problemas para caminar e infecciones urinarias – y al llamado público del Sistema DIF para localizar a sus hijos (Víctor Manuel, Marina Guadalupe y Alma), ninguno apareció en vida.
Hasta el cierre de esta nota, no se ha anunciado ninguna investigación por posible abandono de persona, pese a las circunstancias en que vivió sus últimos años la adulta mayor, quien se mantuvo gracias a la solidaridad de comerciantes y viajeros de la terminal.




