Gobiernos de Jalisco, Nuevo León y Guanajuato rechazaron la propuesta de la SEP para terminar clases el 5 de junio, mientras Chihuahua anunció que buscará ajustarse sin afectar el aprendizaje de estudiantes.
La propuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio comenzó a provocar una fractura entre distintos gobiernos estatales, luego de que varias entidades rechazaran públicamente la medida impulsada por la federación.
Los gobiernos de Jalisco, Nuevo León y Guanajuato advirtieron que reducir semanas de clases podría agravar el rezago educativo y generar afectaciones para millones de familias trabajadoras. Mientras tanto, Chihuahua anunció que buscará adecuar el calendario sin afectar el cumplimiento del plan académico.
Jalisco rechaza adelantar vacaciones
La Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) aclaró que el estado nunca solicitó reducir el ciclo escolar y dejó claro que mantendrá vigente su calendario hasta el 30 de junio.
El gobierno encabezado por Pablo Lemus señaló que comprende los riesgos asociados a las altas temperaturas y la logística del Mundial 2026, pero aseguró que cancelar semanas completas de clases no es la solución adecuada.
La administración estatal explicó que únicamente suspenderá actividades presenciales durante los días en que se jueguen partidos mundialistas en el Área Metropolitana de Guadalajara, priorizando la seguridad y movilidad de estudiantes y docentes.
Además, la SEJ advirtió que modificar el calendario a pocas semanas de terminar el ciclo escolar genera desorden administrativo y complica la organización de escuelas y familias.
Guanajuato advierte impacto para estudiantes y familias
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo también se pronunció contra la propuesta federal y pidió reconsiderar la medida.
La mandataria afirmó que México todavía enfrenta fuertes problemas de aprendizaje derivados de la pandemia de COVID-19, por lo que reducir el tiempo efectivo de clases podría afectar aún más el desempeño académico de niñas y niños.
García Muñoz Ledo recordó que en Guanajuato existen evaluaciones y programas escolares programados para junio, como la prueba RIMA, que quedarían prácticamente cancelados con el nuevo calendario.
Otro de los puntos que destacó fue el impacto para madres y padres trabajadores que dependen de los horarios escolares para poder mantener sus empleos.
“Esperamos que se piense en nuestras niñas y niños y se actúe con empatía con las madres y padres de familia”, expresó.
La gobernadora también señaló que Guanajuato no será sede del Mundial 2026, por lo que consideró injustificado aplicar una medida nacional uniforme.
Samuel García mantiene clases en Nuevo León
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció que el estado tampoco adelantará el cierre escolar y que las actividades académicas continuarán hasta el 19 de junio.
El mandatario reconoció que la propuesta de la SEP genera complicaciones para miles de familias y aseguró que la educación seguirá siendo prioridad para la entidad.
Además, informó que las escuelas ofrecerán talleres y campamentos deportivos entre el 22 de junio y el 8 de julio para apoyar a madres y padres que necesiten espacios para sus hijos durante el periodo vacacional.
“La educación de Nuevo León es una prioridad para todas y todos”, afirmó.
Chihuahua busca ajustarse sin afectar aprendizajes
A diferencia de otras entidades, el gobierno de Chihuahua señaló que sí buscará armonizar el calendario escolar con la propuesta federal.
El secretario de Educación y Deporte estatal, Francisco Hugo Gutiérrez Dávila, explicó que el objetivo será proteger la salud de estudiantes ante las altas temperaturas sin generar rezagos académicos.
Entre las medidas anunciadas destacan:
- Cierre de clases: 5 de junio
- Fin de labores administrativas: 12 de junio
- Consejo Técnico Escolar intensivo: del 10 al 14 de agosto
- Reforzamiento académico: del 17 al 28 de agosto
- Inicio oficial del ciclo 2026-2027: 31 de agosto
El funcionario aseguró que el ajuste fue dialogado con el SNTE y otros sectores educativos para minimizar afectaciones.
La controversia ocurre mientras especialistas, docentes y organizaciones civiles advierten que México enfrenta una de las peores crisis educativas de los últimos años y que disminuir el tiempo efectivo en aulas podría profundizar las desigualdades académicas en el país.




