Comuneros y habitantes del Pueblo Mágico exigen respeto a la propiedad comunal tras la adquisición de “La casa del silencio” por parte del senador de Morena, denunciando posible fraude y violación a derechos colectivos.
El Pueblo Mágico de Tepoztlán, en el estado de Morelos, se convirtió en escenario de un conflicto social luego de que se revelara que el senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, adquirió una propiedad conocida como “La casa del silencio”. La operación, presuntamente financiada mediante un crédito bancario de 12 millones de pesos, ha generado indignación entre los comuneros, quienes aseguran que estas tierras son de carácter comunal y no pueden ser vendidas ni traspasadas de manera privada.
Alrededor de 20 comuneros de San Juan Tlacotenco y habitantes de la cabecera municipal se manifestaron frente al inmueble, mostrando pancartas con consignas como:
“¡Tepoztlán es comunal, ya basta de fraudes y corrupción! ¡Fuera Noroña!”
Un comunero mayor explicó que la propiedad está protegida por decreto presidencial desde 1929 y recalcó que los bienes comunales son imprescriptibles, inembargables e indivisibles, por lo que su traspaso debe contar con acuerdo de asamblea de los comuneros.
Los inconformes resaltaron también el valor ambiental y cultural de la zona, ubicada dentro del corredor biológico Chichinautzin y en las faldas del Parque Nacional El Tepozteco, donde en los últimos años se ha denunciado un aumento de construcciones ilegales por parte de empresarios, políticos y extranjeros.
Ante la presión social, Fernández Noroña respondió en redes sociales, acusando al alcalde de Tepoztlán, Perseo Quiroz, de orquestar la protesta:
“Nunca han protestado por las construcciones que por décadas se han hecho en Valle de Atongo, y ahora mandan a un grupo a protestar a la casa que estoy pagando. Lamentable que el alcalde, armas cortas, esté detrás de ese golpeteo”.
El senador aseguró que la propiedad cuenta con escrituras y una antigüedad de 16 años, aunque no presentó documentos que acrediten el crédito bancario ni la legalidad completa de la compra, y señaló que aún no es dueño absoluto del inmueble.
Los comuneros mantienen firme su postura: cualquier venta o traspaso de tierras comunales debe ser aprobado por la asamblea de comuneros, y exigen que la propiedad adquirida por Fernández Noroña sea restituida al pueblo. La tensión en Tepoztlán continúa mientras los habitantes buscan la protección de sus derechos colectivos y la conservación de su territorio.




