La FDA certificó la eficacia preliminar de LOY-002, el nuevo medicamento de Loyal que busca prolongar la vida saludable de perros mayores. La empresa espera obtener aprobación condicional antes de que termine el año.
La posibilidad de que los perros vivan más tiempo y con mejor salud dio un giro histórico en Estados Unidos, luego de que la FDA aprobara la Reasonable Expectation of Effectiveness (RXE) del medicamento LOY-002, una píldora desarrollada por la empresa Loyal para aumentar la longevidad de canes mayores.
El fármaco, diseñado para perros de 10 años o más y que pesen al menos 6.35 kilogramos, busca imitar los efectos de la restricción calórica sin reducir la ingesta de alimento, una estrategia vinculada desde los años noventa con mayor esperanza de vida y menor incidencia de enfermedades, según estudios de Purina. La píldora, con sabor a carne, pretende mejorar la salud metabólica y sumar al menos un año de vida saludable.
La empresa informó que ya entregó a la agencia datos robustos sobre seguridad y producción, y confía en obtener una aprobación condicional antes de que concluya 2025. De lograrlo, la distribución podría iniciar en 2026.
El avance se sustenta en el STAY Study, un ensayo clínico que incluye a más de mil perros bajo supervisión veterinaria en Estados Unidos para medir eficacia, efectos secundarios y comportamiento del medicamento a largo plazo.
Además de LOY-002, Loyal trabaja en los tratamientos LOY-001 y LOY-003, destinados a razas grandes y gigantes, las cuales envejecen más rápido debido a la sobreexpresión de la hormona IGF-1. En 2023, LOY-001 se convirtió en el primer fármaco reconocido por la FDA con una indicación explícita de mejorar la longevidad en cualquier especie.
La directora ejecutiva de Loyal destacó que estos avances podrían, en un futuro, ayudar a desarrollar terapias similares para humanos, aunque por ahora el objetivo es transformar el envejecimiento canino.
Aunque no se han revelado los precios finales, la compañía estima que el costo rondará los 100 dólares mensuales, buscando que sea accesible para la mayor cantidad de dueños de mascotas.
Especialistas señalan que no se trata de una “píldora milagrosa”, sino de un tratamiento orientado a retrasar enfermedades asociadas a la edad y mejorar la calidad de vida de los perros, siempre con supervisión profesional.




