Desde las primeras horas del 28 de octubre, devotos de la CDMX y otros estados llegan a rendir homenaje al santo de las causas difíciles.
Desde la madrugada de este 28 de octubre, cientos de feligreses han comenzado a llegar a la Iglesia de San Hipólito, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México (CDMX), para participar en las celebraciones dedicadas a San Judas Tadeo, conocido como el santo de las causas difíciles y desesperadas. Este recinto religioso, cercano a la estación Hidalgo del Metro, se convierte en el punto de encuentro de miles de devotos que acuden a rendir homenaje al santo.
Las familias que han recibido favores divinos traen consigo imágenes y figuras de San Judas, como parte de sus ofrendas, en un gesto de gratitud hacia el santo. Pero la devoción no se limita a los residentes de la CDMX; también llegan fieles de otros estados de la república, todos con la intención de agradecer por milagros otorgados o solicitar la ayuda del santo en momentos difíciles.
La Iglesia de San Hipólito, fundada en el siglo XVI, es un importante sitio de relevancia religiosa y cultural. Su impresionante arquitectura barroca y su posición central la convierten en un referente histórico tanto para residentes como para turistas. Cada 28 de octubre, y de manera regular el día 28 de cada mes, se lleva a cabo esta festividad, que atrae a una multitud de devotos dispuestos a expresar su fe.
La devoción hacia San Judas Tadeo ha crecido notablemente en las últimas décadas, consolidándolo como uno de los santos más venerados en la CDMX. Las calles aledañas a la iglesia se llenan de feligreses que buscan dar gracias por los milagros concedidos o solicitar la intervención del santo en sus vidas. Esta jornada no solo es un momento de fervor religioso, sino también una oportunidad para la comunidad de unirse en torno a la fe y la esperanza.




