El político priista murió en la Ciudad de México, dejando un legado de más de cuatro décadas en la vida pública veracruzana y nacional
Fidel Herrera Beltrán, quien gobernó Veracruz de 2004 a 2010, falleció este martes en la Ciudad de México a los 76 años, generando reacciones en el espectro político nacional. Su hijo, Javier Herrera Borunda, confirmó la noticia en redes sociales: «Mi padre entró en el sueño de la eternidad. Y vaya que será eterno».
El exmandatario priista -oriundo de Nopaltepec- fue recordado por su familia como «académico brillante, jurista de altura y ser humano generoso», destacando su matrimonio con Rosa Borunda, fallecida en 2018. El senador Manuel Velasco lo calificó como «figura política excepcional que sirvió a México con pasión».
Trayectoria y controversias
Herrera Beltrán ejerció un gobierno de estilo populista, con amplia presencia en comunidades y programas sociales que le ganaron simpatías. Sin embargo, su administración coincidió con el fortalecimiento del cartel de Los Zetas, que llegó a operar como un «estado alterno» en la entidad, según documentaron organizaciones civiles.
Reacciones políticas
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El cuerpo será velado en la capital veracruzana, donde se espera la llegada de exfuncionarios y simpatizantes. Herrera Beltrán deja un legado marcado tanto por obras públicas como por señalamientos de permisividad ante el crimen organizado, reflejo de la compleja realidad política del México de su época.




