El hombre cumplía múltiples sentencias por asesinatos cometidos en Atizapán de Zaragoza y falleció en el penal de Tenango del Valle, en el Estado de México.
Andrés Filomeno Mendoza, conocido como el “Monstruo de Atizapán”, murió a los 78 años mientras se encontraba recluido en el Centro de Reinserción Social de Tenango del Valle, en el Estado de México, donde cumplía múltiples sentencias por homicidios.
De acuerdo con información atribuida a autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), el fallecimiento ocurrió dentro de su módulo de reclusión. Tras conocer el deceso, las autoridades determinaron que se debió a causas naturales y descartaron que estuviera relacionado con una afección respiratoria.
Así fue la detención del “Monstruo de Atizapán”
Andrés Filomeno Mendoza fue detenido en mayo de 2021, luego de que policías y peritos ingresaran a su domicilio en el municipio de Atizapán de Zaragoza, tras el hallazgo de los restos de una víctima.
Las inspecciones posteriores en el inmueble permitieron localizar más indicios relacionados con otros crímenes. A partir de esos descubrimientos, las autoridades desarrollaron investigaciones que lo vincularon con múltiples asesinatos.
El caso adquirió notoriedad por la cantidad de evidencias encontradas en la vivienda y por la gravedad de los delitos que se le atribuyeron.
¿Por qué fue trasladado al penal de Tenango del Valle?
Tras su detención, Mendoza fue ingresado inicialmente al Centro Preventivo y de Readaptación Social de Barrientos, ubicado en Tlalnepantla.
Sin embargo, ese mismo año fue trasladado al penal de Tenango del Valle por razones de seguridad, luego de que se reportaran amenazas e intentos de agresión en su contra por parte de otros internos.
Desde entonces permaneció recluido en ese centro penitenciario, donde cumplía las condenas impuestas por los delitos cometidos.
Su fallecimiento pone fin a su periodo de reclusión, después de permanecer bajo custodia de las autoridades penitenciarias desde 2021.




