El empresario indio de 53 años sufrió un shock anafiláctico; era cercano al príncipe William y dirigía una empresa valorada en más de mil millones de dólares
Una tragedia insólita sacudió al mundo empresarial y social este fin de semana con la muerte del empresario indio Sunjay Kapur, presidente de la automotriz Sona Comstar, quien falleció de forma repentina durante un partido de polo en Windsor, Inglaterra, tras tragarse accidentalmente una abeja.
El incidente ocurrió en Smith’s Lawn, sede de la Copa de la Reina, donde Kapur participaba regularmente. Según medios británicos como The Mirror y The Telegraph, el empresario fue víctima de una picadura dentro de la garganta, lo que provocó un shock anafiláctico que derivó en un paro cardíaco fatal. Testigos afirman que sus últimas palabras fueron: “He tragado algo”, antes de colapsar.
Cercano a la realeza británica
Sunjay Kapur, de 53 años, era parte de la élite internacional y mantenía una estrecha amistad con el príncipe William, con quien compartía la pasión por el polo y varios encuentros en eventos exclusivos del Reino Unido. Su presencia era común en la alta sociedad europea y asiática.

Con una fortuna estimada en 1,200 millones de dólares, Kapur presidía Sona Comstar, una de las empresas líderes mundiales en componentes para vehículos eléctricos. Su liderazgo transformó la firma fundada por su padre en una multinacional cotizada en bolsa.
Vida de lujo y controversias
Más allá de los negocios, Kapur fue figura recurrente en la prensa por su turbulenta vida personal. Estuvo casado con la famosa actriz de Bollywood Karisma Kapoor, con quien tuvo dos hijos. Su divorcio en 2016 fue escandaloso, con acusaciones cruzadas de violencia y abuso emocional.

Años después, en 2017, contrajo matrimonio con la exmodelo Priya Sachdev, con quien tuvo otro hijo. Ella ya era madre de una hija con el empresario Vikram Chatwal, exnovio de la modelo española Esther Cañadas.
Condolencias y legado
Días antes de su muerte, Kapur se mostró activo en redes sociales, expresando sus condolencias por un accidente aéreo en India, lo que hoy adquiere un matiz irónico. Su familia ha compartido su devastación, y la empresa que dirigía lo recordó como “un líder visionario cuya pasión y compromiso definieron el rumbo de Sona Comstar”.
Su inesperado fallecimiento ha dejado una profunda conmoción en el mundo empresarial, así como entre deportistas y figuras de la nobleza, recordando que incluso en los círculos más exclusivos, la muerte puede aparecer de la forma más absurda y trágica.




