El actor y director estadounidense murió en su casa de Utah mientras dormía; deja un legado en Hollywood con clásicos del cine y un compromiso con el medio ambiente.
El mundo del cine perdió a una de sus más grandes figuras: Robert Redford falleció este martes a los 89 años en su casa de Utah, informó The New York Times. De acuerdo con el comunicado de Cindi Berger, directora ejecutiva de la firma de publicidad Rogers & Cowan PMK, el ganador del Oscar murió mientras dormía, sin que se revelara la causa específica de su deceso.
Redford representaba una cierta cara de América: un hombre ecologista, comprometido, independiente y próspero. Su carrera como actor lo llevó a protagonizar algunos de los clásicos más emblemáticos del cine, como Butch Cassidy y el niño (1969), El golpe (1973) y Todos los hombres del presidente (1976).
Tras dos décadas frente a las cámaras, decidió dar un giro y se convirtió en director, logrando también el reconocimiento de la Academia. Además, fue el fundador del Festival de Sundance, que se transformó en una plataforma clave para los cineastas independientes.
Más allá de su carrera cinematográfica, Redford fue un ferviente activista ambiental, dedicando gran parte de su vida a preservar los paisajes naturales y los recursos de Utah, lugar donde residió en sus últimos años.
Nacido como Charles Robert Redford Jr. el 18 de agosto de 1936 en Santa Mónica, California, fue hijo de un contador y con el paso del tiempo se consolidó como una de las figuras más influyentes y admiradas de la industria cinematográfica mundial.
Su partida marca el fin de una era en el cine, pero su legado artístico y humanitario perdurará por generaciones.




