El periodista David Faitelson ofreció una disculpa pública a José Ramón Fernández durante una ceremonia en Pachuca, marcando un momento inesperado tras años de ruptura.
El periodismo deportivo en México vivió un momento poco común. Lo que por años fue una relación marcada por el distanciamiento y la polémica entre José Ramón Fernández y David Faitelson tuvo un giro inesperado durante la ceremonia del Salón de la Fama del Futbol en Pachuca.
En medio del reconocimiento a la trayectoria de Fernández, su antiguo discípulo tomó la palabra y, visiblemente conmovido, decidió hacer pública una disculpa que sorprendió tanto a los asistentes como a quienes siguieron el momento.
Un gesto que nadie esperaba
Frente a los presentes, David Faitelson se levantó y extendió la mano a quien durante décadas fue su mentor.
“Quiero extenderle la mano a mi maestro, podrán haber pasado muchas cosas, pero yo soy un tipo agradecido”, expresó con la voz entrecortada.
El periodista continuó con un mensaje directo:
“Públicamente, si en algún momento me equivoqué, de todo corazón le ofrezco una disculpa”.
El momento tomó relevancia no solo por el contenido de sus palabras, sino por el contexto: una relación que se había fracturado tras su salida de TV Azteca y su llegada a Televisa, además de diversos desencuentros públicos.
Intervención incómoda y respuesta firme
Durante la intervención, Álvaro Morales intentó recordar antiguos insultos entre ambos comunicadores, lo que generó tensión en el ambiente.
Sin embargo, David Faitelson mantuvo la calma y respondió con firmeza:
“Te suplico, Álvaro, esto es una situación entre José Ramón y yo”.
El comentario permitió que el momento retomara su tono inicial, centrado en la reconciliación.
El silencio de José Ramón Fernández
Por su parte, José Ramón Fernández optó por no emitir declaraciones. Su reacción fue más sobria: escuchó el mensaje, guardó silencio y finalmente estrechó la mano de su excolaborador.
El gesto, aunque breve, fue interpretado como una señal de respeto en medio de una relación marcada por años de diferencias.
Un vínculo que marcó época
La relación entre ambos periodistas fue durante décadas una de las más influyentes en la televisión deportiva mexicana. Maestro y alumno construyeron una dupla que definió una forma de narrar el deporte en el país.
Sin embargo, con el paso del tiempo, los caminos se separaron y dieron paso a una serie de conflictos públicos, declaraciones cruzadas y una evidente ruptura profesional.
El mensaje final de David Faitelson reflejó ese pasado compartido:
“Usted fue como un padre para mí. Yo lo miro a los ojos y acepto que me equivoqué”.
El episodio deja una imagen poco habitual en el medio: la de un reconocimiento público en medio de la controversia, donde el peso de la historia terminó imponiéndose sobre las diferencias.




