Aunque las olas iniciales han sido moderadas, las autoridades advierten que las siguientes podrían ser más peligrosas; se reportan afectaciones en Japón y Rusia.
Las primeras olas de tsunami, provocadas por el fuerte sismo registrado la mañana del miércoles 30 de julio (hora local), comenzaron a llegar a la costa del Pacífico de Japón, desde Hokkaido hasta el noreste de Tokio, según reportó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Aunque estas primeras olas han sido menos severas de lo que se pronosticaba, con alturas de entre 30 y 50 centímetros, las autoridades mantienen la alerta máxima, ya que las segundas o terceras olas podrían ser más grandes y peligrosas. La ciudad de Ishinomaki, en la prefectura de Miyagi, registró hasta ahora la ola más alta, con una medición de 50 centímetros, mientras que Nemuro, en la costa oriental de Hokkaido, fue una de las primeras zonas impactadas, con una ola de 30 centímetros.
La Agencia de Gestión de Desastres y Bomberos de Japón indicó que no se han reportado víctimas ni daños estructurales hasta el momento, aunque pidió a la población no bajar la guardia y mantenerse alejada del mar.
En paralelo, se han registrado impactos similares en las islas Kuriles de Rusia, especialmente en el puerto de Severo-Kurilsk, donde se reportaron inundaciones y daños menores a la infraestructura. Las autoridades locales confirmaron que los habitantes fueron evacuados a zonas elevadas y se mantienen a salvo.
La JMA continúa monitoreando el comportamiento del mar en 16 puntos de observación a lo largo de la costa japonesa y mantiene activa la alerta de tsunami, especialmente para las zonas más próximas al epicentro del terremoto, localizado frente a la península rusa de Kamchatka.




