A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los países de la OCDE, en México la tasa de desempleo es mayor entre las personas con educación universitaria que entre quienes no concluyeron la secundaria, aunque los profesionistas siguen percibiendo mejores salarios cuando logran incorporarse al mercado laboral.
En México, contar con un título universitario ya no garantiza conseguir empleo. De acuerdo con datos comparativos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el país presenta un comportamiento atípico respecto al resto de las economías del organismo, ya que la tasa de desempleo es mayor entre los profesionistas que entre las personas con menor nivel educativo.
Mientras que en el promedio de los países de la OCDE el desempleo disminuye conforme aumenta el nivel de estudios, en México ocurre lo contrario, reflejando los cambios que atraviesa el mercado laboral y la creciente importancia de las habilidades por encima de las credenciales académicas.
México rompe con la tendencia de la OCDE
Según las cifras, el 4.3 % de los mexicanos con estudios universitarios se encuentra desempleado, mientras que la tasa baja a 2.7 % entre quienes no concluyeron la educación secundaria.
En contraste, el promedio de la OCDE muestra que el 4.9 % de los jóvenes con educación superior está desempleado, porcentaje que aumenta hasta 12.9 % entre quienes solo cursaron la secundaria.
Estos datos evidencian que, en México, obtener un título profesional no asegura encontrar una oportunidad laboral acorde con la preparación académica.
Muchos profesionistas trabajan en áreas distintas a su carrera
La falta de vacantes especializadas ha obligado a numerosos egresados a desempeñarse en actividades completamente ajenas a su formación.
“Hay chavas que son administradoras y están de meseras porque a lo mejor no encuentran algo en ese ámbito. Yo, por ejemplo, que soy psicóloga, sí ejerzo mi carrera, pero no de tiempo completo”, comentó Sandra López, empleada.
Por su parte, la estudiante Natalia Damián señaló que algunos oficios pueden ofrecer mejores ingresos que ciertas profesiones.
“El campo de trabajo lo tenemos muy limitado. No es como con la mejor paga y así entonces a veces un taquero, por ejemplo, puede llegar a ganar más que un profesionista”, expresó.
Tener una carrera sigue representando una ventaja salarial
Pese a las dificultades para encontrar empleo, los estudios universitarios continúan ofreciendo beneficios económicos a quienes logran incorporarse al mercado laboral.
Los datos muestran que los trabajadores con educación superior perciben ingresos hasta 56 % mayores que quienes no concluyeron la secundaria, lo que mantiene vigente el valor económico de la formación profesional.
Las empresas priorizan habilidades y adaptación
Especialistas en reclutamiento coinciden en que las organizaciones ya no evalúan únicamente los títulos universitarios, sino también las competencias y la capacidad de adaptación de los candidatos.
Entre las habilidades más valoradas destacan el pensamiento analítico, el aprendizaje continuo y el manejo de herramientas digitales para analizar información y resolver problemas.
Asimismo, la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) está transformando los perfiles profesionales que buscan las empresas.
De acuerdo con especialistas, hace apenas un par de años el uso de esta tecnología era limitado; sin embargo, actualmente una parte importante de los trabajadores ya utiliza herramientas de IA en sus actividades diarias, lo que ha incrementado la demanda de perfiles capaces de integrarlas a sus procesos de trabajo.
La IA impulsa la evolución del mercado laboral
Los expertos consideran que la Inteligencia Artificial no sustituirá por completo a los trabajadores, sino que modificará las funciones y habilidades requeridas en distintos sectores.
En ese contexto, las capacidades humanas, como el criterio, la creatividad, la comunicación y la adaptación al cambio, continuarán siendo elementos fundamentales para competir en un mercado laboral cada vez más digitalizado.
Aunque un título universitario sigue siendo una herramienta importante para acceder a mejores ingresos, la realidad del mercado laboral mexicano muestra que la formación académica debe complementarse con el desarrollo constante de nuevas habilidades para mejorar las oportunidades de empleo.




