Joanna Conde Audey participa en un proyecto que combina óxido de zinc a escala nanométrica con betacaroteno obtenido de la zanahoria para explorar una nueva formulación de protector solar.
Una estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) participa en el desarrollo de una propuesta de protector solar que combina nanotecnología con un ingrediente de origen natural: la zanahoria.
El proyecto fue realizado por Joanna Conde Audey, estudiante de la institución, en colaboración con el investigador José Albino Moreno.
La propuesta consiste en una fórmula presentada en forma de nanopolvo, que incorpora óxido de zinc a escala nanométrica y betacaroteno obtenido de la zanahoria.
La investigación busca explorar una alternativa a las presentaciones convencionales de los protectores solares y analizar el potencial de materiales de origen natural dentro de este tipo de productos.
¿Cómo funciona el nanopolvo desarrollado por la estudiante?
La propuesta combina partículas de óxido de zinc con betacaroteno, un compuesto presente en distintos vegetales, entre ellos la zanahoria.
El empleo de materiales a escala nanométrica permite estudiar propiedades particulares de las formulaciones, mientras que la incorporación del compuesto vegetal forma parte de la búsqueda de ingredientes que puedan utilizarse en productos destinados al cuidado de la piel.
De acuerdo con la información del proyecto, la investigación analiza el potencial de esta combinación como material destinado a ofrecer protección frente a la radiación solar.
No obstante, al tratarse de una propuesta de investigación, todavía deben realizarse las evaluaciones necesarias para determinar aspectos como su eficacia, estabilidad y seguridad.
¿Podría utilizarse en personas con piel sensible?
Otro de los puntos que contempla el proyecto es la posibilidad de desarrollar una formulación que pueda ser de interés para personas con piel sensible.
La investigación busca explorar opciones que reduzcan la dependencia de determinados filtros químicos que pueden provocar reacciones en algunas personas. Sin embargo, esto no significa que el nanopolvo pueda considerarse automáticamente seguro o adecuado para todos los tipos de piel.
Antes de que un producto de este tipo pueda recomendarse para uso general, es necesario comprobar mediante estudios correspondientes su seguridad, eficacia y tolerancia dermatológica.
Nanotecnología y zanahoria, una combinación en investigación
El trabajo de Joanna Conde Audey y José Albino Moreno reúne nanotecnología y compuestos de origen vegetal para explorar nuevas posibilidades dentro del campo de la protección solar.
La combinación de óxido de zinc nanométrico y betacaroteno de zanahoria representa una línea de investigación que podría servir para estudiar nuevas formulaciones y materiales destinados al cuidado de la piel.
Por ahora, se trata de un desarrollo en etapa de investigación y no de un protector solar comercial disponible para su uso cotidiano. Cualquier posible aplicación deberá respaldarse con las pruebas correspondientes antes de determinar si puede convertirse en una alternativa frente a los productos que actualmente se encuentran en el mercado.




