La marca mexicana Someone Somewhere quedó en medio de la controversia luego de que surgieran acusaciones sobre supuestos pagos bajos a artesanas de Puebla por bordados utilizados en una playera vinculada al Mundial y comercializada en cerca de 4 mil pesos.
La empresa mexicana Someone Somewhere enfrenta una fuerte polémica en redes sociales después de que se difundieran denuncias sobre el presunto pago de alrededor de 36 pesos a artesanas mexicanas por realizar bordados en una playera edición especial relacionada con el Mundial.
El caso rápidamente generó indignación debido a que la prenda intervenida artesanalmente tendría un precio cercano a los 4 mil pesos, abriendo nuevamente el debate sobre el valor del trabajo manual y las condiciones laborales dentro de proyectos de moda con enfoque artesanal.
¿Qué originó la polémica?
La controversia comenzó luego de que usuarios y creadoras de contenido difundieran información relacionada con artesanas de Naupan, Puebla, quienes participaron en la elaboración de bordados para una colaboración especial.
En redes sociales se viralizaron publicaciones cuestionando si el modelo realmente representa una colaboración justa o únicamente funciona como una maquila de bordados con pagos bajos para las trabajadoras.
Las críticas aumentaron debido a la diferencia entre el supuesto pago recibido por pieza y el costo final del producto comercializado.
Redes sociales cuestionan el modelo de negocio
Tras hacerse viral el tema, cientos de usuarios comenzaron a cuestionar aspectos relacionados con:
- Comercio justo
- Condiciones laborales
- Valor económico del trabajo artesanal
- Ganancias obtenidas por marcas intermediarias
- Transparencia en los acuerdos con comunidades artesanales
Algunas publicaciones incluso acusaron que este tipo de proyectos convierten el trabajo artesanal mexicano en un producto de lujo sin que las ganancias se reflejen proporcionalmente en las comunidades que realizan el bordado.
¿Quién es Someone Somewhere?
Someone Somewhere es una empresa mexicana dedicada a la comercialización de ropa y productos elaborados en colaboración con comunidades artesanales del país.
La marca se ha dado a conocer por integrar técnicas textiles tradicionales mexicanas en prendas contemporáneas y por promover proyectos enfocados en impacto social y generación de ingresos para artesanos.
A lo largo de distintas campañas, la empresa ha asegurado que busca impulsar oportunidades económicas mediante colaboraciones comerciales con comunidades indígenas y artesanales.
Empresa respondió tras las críticas
Luego de que el tema explotara en redes sociales, comenzaron a circular publicaciones donde la empresa respondió a parte de los señalamientos relacionados con las condiciones de trabajo y los pagos realizados a las artesanas participantes.
Sin embargo, la discusión continúa creciendo debido a que usuarios exigen mayor claridad sobre:
- Los contratos realizados
- Los montos pagados
- La distribución de ganancias
- Las condiciones laborales de las bordadoras
El caso volvió a colocar sobre la mesa la discusión sobre el llamado “lujo artesanal”, así como la diferencia entre el valor cultural del trabajo hecho a mano y las ganancias generadas dentro de la industria de la moda.




