La representante legal denuncia ciberacoso contra su clienta y explica que detuvo la transmisión para proteger la dignidad de la víctima
La abogada Jazmín Escamilla salió en defensa de Erika, amiga y empleada de Valeria Márquez, la influencer asesinada durante una transmisión en vivo, ante las acusaciones y el linchamiento digital que ha enfrentado su clienta. A través de un video en TikTok, la letrada explicó que Erika – quien trabajaba como manicurista para Valeria – actuó en estado de shock al detener la transmisión para evitar la viralización de las últimas imágenes de la víctima.
En su intervención, Escamilla fue contundente: «La exposición en redes, la difusión de imágenes sin consentimiento y los comentarios que incitan al odio constituyen formas de violencia tipificadas como delitos en Jalisco, particularmente el ciberacoso». La defensora recalcó que «estar presente en un hecho delictivo no equivale a ser culpable» y destacó que las reacciones ante situaciones traumáticas varían en cada persona.
Sobre las críticas a Erika por su comportamiento durante el ataque, la abogada aclaró: «Ella decidió detener la transmisión con una única intención: evitar que la última imagen de su empleadora, víctima de feminicidio, fuera difundida. No quería que Valeria fuese vista de esa forma».
El mensaje incluyó un llamado urgente a la empatía: «Pido empatía tanto para la familia de Valeria como para Erika, quien ha quedado emocionalmente devastada por lo ocurrido y por la injusta carga que hoy enfrenta». Escamilla también criticó el uso irresponsable de redes sociales, donde se difunden contenidos sensibles sin verificación de fuentes.
Este posicionamiento ocurre cuando las autoridades continúan investigando el feminicidio de Valeria Márquez, cometido el pasado 13 de mayo en su estética de Zapopan. La abogada insistió en que el enfoque debe estar en hacer justicia para Valeria, no en señalamientos infundados contra testigos del crimen.




