Un creador de contenido uruguayo se volvió viral al mostrar el elevado precio de este clásico antojito mexicano en pleno corazón de la Ciudad de México.
En el corazón de la Ciudad de México, uno de los antojitos más queridos por locales y visitantes generó polémica por su precio. Unos turistas uruguayos quedaron sorprendidos al encontrar elotes a 80 pesos en la tradicional Alameda Central, uno de los sitios más concurridos y turísticos del centro histórico.
La escena fue captada por el creador de contenido Damián Ramos (@unuruguayoenmexico), quien compartió en TikTok su experiencia mientras paseaba con su acompañante para presenciar el Grito de Independencia en el Zócalo capitalino. Ambos se acercaron a un puesto para preguntar el precio del antojito mexicano, pero la respuesta fue inesperada:
«De a 80, manitos», contestó la vendedora, añadiendo que el tamaño “chiquito” costaba 40 pesos. Entre incrédulos y divertidos, los turistas respondieron: “Uy, ¿tan caro, no? Allá en Puebla están a 25…”.
La vendedora, sin inmutarse, defendió el precio con argumentos que también sorprendieron a los usuarios: “Es zona turística… la quemada de manos no se la quita nadie… en la ciudad todo está más caro”, dijo.
El video rápidamente se volvió viral, superando miles de reproducciones y comentarios. Algunos usuarios criticaron los altos precios, mientras que otros tomaron la situación con humor:
- “Por ese precio, mínimo que venga con boleto para el concierto de Peso Pluma”.
- “Que no lo muerdan, que lo enmarquen”.
- “Están carísimos; la docena de cacahuazintle está a 160 en la Central de Abastos”.
El caso abrió un debate sobre los costos de la comida callejera en zonas turísticas de la CDMX, donde los precios suelen duplicarse o incluso triplicarse respecto a otras regiones. Para muchos capitalinos, pagar 80 pesos por un elote es excesivo, pero otros defienden que los vendedores también enfrentan altos costos de operación, permisos y largas jornadas.
Mientras tanto, el video de Damián Ramos sigue generando reacciones y evidencia cómo un simple antojito mexicano puede convertirse en tendencia nacional cuando su precio rompe las expectativas del público.




