AMPI advierte de un incremento de hasta 11% en el costo de viviendas, la construcción económica apenas cubre 1%, y un 21.9% de la población aún vive en déficit habitacional.
La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) confirmó que el precio de la vivienda en México se ha encarecido 8.2% en 2025, según el índice de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), y prevé que el alza cierre el año entre 10 y 11%. Este incremento supera ampliamente el nivel de inflación, que se ubicaba en abril en solo 3.93%.
El precio promedio de una vivienda adquirida con crédito hipotecario asciende a alrededor de $1.85 millones de pesos (aproximadamente 96,000 USD), mientras que en ciudades como Tijuana, León y Guadalajara, el aumento ha sido aún más elevado, con subidas de hasta 11.1%, 10.9% y 9.8% respectivamente.
Incrementos más fuertes en vivienda de bajo ingreso
Un análisis del BBVA Research revela que, en el segundo trimestre de 2025, el Índice de Precios de Vivienda registró un aumento anual de 8.7%, mientras que el precio de vivienda nueva subió 8.5% y la usada 8.8%, mostrando un patrón general al alza. Lo más preocupante es que la mayor presión inflacionaria afecta a la vivienda de menor ingreso, con incrementos de hasta 11.0%, superando el alza promedio de entre 7.4% y 8.8% en clases media y alta.
Crisis habitacional estructural y respuesta social
El periódico El País reportó que el déficit de vivienda en México asciende a 8 millones de unidades, y las rentas en colonias como Roma y Condesa en CDMX han subido hasta un 140% en la última década. En Guadalajara, Monterrey y Mérida, los aumentos alcanzaron hasta 180%.
Gentrificación y acceso limitado al crédito
Las protestas contra la gentrificación han escalado en CDMX, alimentadas por el avance de alquileres de corto plazo como Airbnb. En zonas como Roma y Condesa, esto ha impulsado desplazamientos y generado rechazo social.
AMPI advirtió que congelar rentas (como propone el nuevo “Bando 1” en CDMX) podría tener efectos adversos, citando ejemplos internacionales. Entre otras propuestas, la asociación sugiere crear un Banco de Tierras, acelerar créditos y un Fondo Garantía de Renta, además de un observatorio de rentas en tiempo real.
Mientras tanto, tan solo en el primer trimestre de 2024, apenas 128,143 viviendas nuevas fueron construidas: la cifra más baja en una década.
Una bomba de tiempo habitacional
Los datos combinados muestran una realidad alarmante:
- Precios de vivienda aumentan más del doble que la inflación.
- La vivienda de menor costo sufre los mayores incrementos.
- El déficit habitacional es de millones de viviendas, con construcción insuficiente.
- La gentrificación acelera la pérdida de vivienda asequible en zonas clave.
- Las propuestas públicas y privadas siguen sin resolver la accesibilidad real.
En resumen, el acceso a una vivienda digna está cada vez más lejos para amplios sectores de la población mexicana. Reformas estructurales, crédito asequible y regulación efectiva son urgencias que deben ocupar la agenda pública y mediática si se busca evitar una crisis de vivienda insostenible.




