El dueño del Chelsea, Roman Abramovich, que además es judío, piensa implementar esta medida para ponerle fin a este tipo de prácticas.
La medida consiste en darle a elegir a los aficionados que sean identificados como antisemitas o racistas, entre perder su abono o viajar a Auschwitz para aprender en un curso de concientización en el que conocerán las horrorosas historias en los campos de concentración de los nazis.
“Si solo le prohíbes entrar a la gente, nunca cambiará su comportamiento. Esta política les da la oportunidad de ver lo que han hecho y hacer que se comporten mejor”. Bruce Buck.
Una parte de los aficionados del Chelsea, acostumbra llamar a la afición del Tottengam, uno de sus máximos rivales de la ciudad, “yids”, que es una forma despectiva de llamar a los judíos.
En lugar de echar del campo a sus hinchas racistas, el Chelsea les invita a visitar Auschwitz. pic.twitter.com/H6nELPHj8j
— Toni Garcia Ramon (@tgarciaramon) 11 de octubre de 2018
¿Qué opinas sobre esta medida para acabar con el antisemitismo y el racismo en los eventos deportivos?




