Alfredo Ramírez Bedolla confirmó que el agresor del alcalde de Uruapan era menor de edad y que se investiga por qué fue abatido después de haber sido sometido por elementos de seguridad.
El Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que se amplían las líneas de investigación en torno al asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, ocurrido el pasado 1 de noviembre. Uno de los puntos más relevantes que indaga la Fiscalía General del Estado es el abatimiento del presunto homicida, quien ya había sido detenido por las fuerzas de seguridad.
Durante una conferencia de prensa, el mandatario estatal explicó que existen dudas sobre el proceder de los elementos que participaron en el operativo, pues el agresor fue sometido y, momentos después, abatido con un solo disparo.
“Se está investigando también por qué el abatimiento en el lugar del homicida, porque el homicida lo detienen y momentos después hay un forcejeo y hay un solo disparo que lo abate”, declaró Ramírez Bedolla.
El gobernador también señaló que se revisa la actuación de los escoltas personales del alcalde, así como la posible flexibilización de su esquema de seguridad, ya que Manzo contaba con ocho escoltas seleccionados directamente por él y con el apoyo de 14 elementos de la Guardia Nacional.
“Las líneas de investigación están abiertas en todos los sentidos. Hay que investigar qué fue lo que ocurrió para que se distrajera o flexibilizara su círculo de seguridad”, agregó.
Ramírez Bedolla confirmó que el presunto atacante era menor de edad y que su identidad ha sido plenamente establecida. Esta información, dijo, abre nuevas rutas de análisis para esclarecer el trasfondo del crimen. También hizo un llamado a los medios de comunicación para evitar la difusión de datos falsos, luego de que varios medios nacionales publicaran versiones erróneas sobre el caso.
“Vi a varios medios nacionales que publicaron una supuesta identidad del homicida, que fue falso. Lo principal es no especular, sino esperar los resultados periciales”, subrayó.
Finalmente, el gobernador no descartó ninguna línea de investigación, incluyendo la posibilidad de motivos políticos detrás del ataque.
“Tenemos que estar atentos a cualquier tema. No se puede descartar ninguna hipótesis. Es el tema de por qué falló su círculo de seguridad y si hay algo más atrás de eso”, concluyó.
El asesinato de Carlos Manzo continúa generando conmoción en Michoacán y en todo el país, no solo por la violencia del hecho, sino también por las inconsistencias en el operativo y la falta de claridad en torno al abatimiento del agresor. La investigación sigue abierta y las autoridades han prometido resultados transparentes para esclarecer uno de los casos más impactantes del año en la política local.




