El actor y activista conservador criticó al cantante puertorriqueño por su mensaje político y llamó a boicotear su presentación en el show de medio tiempo del Super Bowl.
El actor y productor Eduardo Verástegui volvió a colocarse en el centro de la controversia pública tras lanzar críticas directas contra Bad Bunny, luego de la aparición del cantante en la más reciente edición de los premios Grammy 2026. El también activista, identificado por su postura conservadora y su discurso en defensa de la familia tradicional, cuestionó la coherencia entre el mensaje político del artista y el contenido de sus canciones.
Durante la ceremonia, el intérprete puertorriqueño se consolidó como uno de los principales ganadores de la noche y aprovechó su participación para emitir un mensaje político en contra del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que amplificó la atención mediática en torno a su presentación y generó reacciones divididas en redes sociales.
Tras el evento, Verástegui utilizó sus redes sociales para descalificar tanto el reconocimiento obtenido por el reguetonero como su propuesta musical. En diversas publicaciones, aseguró que las letras de Bad Bunny no promueven valores positivos y, por el contrario, transmiten mensajes que considera perjudiciales para la juventud y para la sociedad en general.
“Buenos días familia, si van a ver el Super Bowl, los invitan a apagar la tele durante el show de medio tiempo. No les den el gusto”, escribió el actor en su cuenta de X, mensaje que rápidamente se viralizó.
La postura del activista se intensificó al hacer un llamado público para no ver el espectáculo de medio tiempo que Bad Bunny ofrecerá en el Super Bowl, argumentando que no se debe dar visibilidad a un contenido que, desde su perspectiva, resulta dañino y contrario a los valores que promueve.
Las declaraciones provocaron una oleada de reacciones en plataformas digitales, donde usuarios debatieron tanto el llamado de Verástegui como el papel de los artistas en la política, la cultura popular y el entretenimiento de masas. Mientras algunos respaldaron su postura, otros la calificaron como exagerada y señalaron la libertad de expresión de los músicos para manifestar posturas sociales y políticas.




